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Santa Cruz de Tenerife/ El embajador de Mauritania en España, Mohamed Ould
Boubacar, aseguró este lunes que la colaboración con España en materia
de inmigración es "fructuosa y bastante competente", aunque se mostró
"bastante preocupado" por que la imagen que dan los cayucos a su
llegada a las Islas puedan ocasionar reacciones racistas o xenófobas en
la sociedad española. No obstante, subrayó que Mauritania "no es un
país emisor, sino un lugar de paso para muchos emigrantes africanos que
cogen allí los cayucos".
El embajador expresó su mayor preocupación por el
"drama humanitario" que supone la inmigración irregular, destacó la
"importante política de control de fronteras" en la que trabaja su país
con España "desde hace tiempo" e insistió en que salen embarcaciones
"desde todas partes de África, no sólo desde Mauritania".
RELACIÓN "EXCELENTE"
Mohamed Ould Boubacar realizó estas declaraciones tras mantener un
encuentro con el presidente del Gobierno regional, Paulino Rivero, en
la sede de Presidencia en Santa Cruz de Tenerife. En la reunión
abordaron las políticas de cooperación entre Canarias y el país
africano, que fueron consideradas por el embajador como "muy positivas".
Ould Boubacar destacó la "importancia" de la Islas por ser "la puerta
de Europa" y sostuvo que la cooperación es "excelente", tanto entre
Mauritania y España como entre el país vecino y Canarias. Estas
relaciones, indicó, cubren "múltiples sectores, principalmente sanidad,
educación, energías renovables, lucha contra la pobreza y contra la
inmigración ilegal".
Por su parte, el director general de Relaciones con África del Gobierno
canario, Pablo Martín-Carbajal, indicó que el Archipiélago mantiene una
actividad de cooperación con Mauritania "desde hace muchos años" y
destina en torno a 1,3 millones de euros anuales. "Seguimos en la misma
línea y tenemos una cooperación importante en materia de salud,
energías renovables o formación", dijo.

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