Saavedra confirma que los niveles de boro en el agua de abasto están normalizados
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EFE
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martes, 19 de mayo de 2009 |
 Las Palmas de Gran Canaria/ El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Jerónimo
Saavedra, aseguró esta mañana que los niveles de boro en el agua de
abasto de la ciudad "ya se encuentran por debajo de los límites"
establecidos por la normativa. "Hace una semana tuvimos esa
notificación, pero ahora estamos esperando a llenar las reservas para
tener plenas garantías y comunicarlo a la Consejería de Sanidad del
Gobierno canario", confirmó el regidor en una comparecencia pública.
Saavedra no puso una nueva fecha a la plena
reposición del servicio de abasto, ya que el consistorio, tras detectar
en abril que los índices no eran los adecuados, anunció que la
prestación no se restablecería con normalidad hasta pasados tres meses.
El Ayuntamiento avisó hace diez días, en palabras del concejal de
Desarrollo Sostenible, Néstor Hernández, que se pondrían "los
ingredientes" posibles para que con "la mayor celeridad se pueda
mejorar" el parámetro del aumento del boro, que mantiene a la ciudad
bajo una restricción en el consumo del agua de abasto hasta el punto de
que no se recomienda su uso para la limpieza y la higiene personal.
El pasado 21 de abril, Emalsa, la compañía suministradora del agua de
abasto, reconoció que los problemas de exceso de boro se arrastran
desde 2006 y que cambiará cerca de 2.700 membranas de la desaladora
antes del mes de julio, lo que redundará en una mejora de la calidad de
la misma tras hacerse público el exceso de los parámetros en la red de
abasto y desaconsejar el consumo a los ciudadanos.
Además, días antes, el Ayuntamiento había pedido públicamente a los
vecinos que no usaran el agua de abasto para el consumo, ni para beber
ni para cocinar, por los riesgos para la salud por el exceso de boro,
superando los límites máximos permitidos por la normativa europea.

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O pretenden que crea en la solvencia de los datos que proceden del Laboratorio de análisis de calidad de agua de EMALSA, que ocultó esos datos desde 2005 a la población afectada y a las autoridades sanitarias.
Qué credibilidad tienen si los que siguen manejando las aguas de Emalsa y la política de aguas de la ciudad son los mismos que participaron del engaño a la población, al menos desde finales de 2.008!.