 Santa Cruz de Tenerife/ Sergio Rodríguez, jugador
de los Trail Blazers de Portland, trata de recobrar energías en el
periodo vacacional antes de iniciar la preparación de la que a su
juicio será la temporada "más importante de mi carrera", dijo hoy en
una rueda de prensa que ofreció en Tenerife.
El "Chacho" explicó que hasta la fecha "nunca había vivido una
situación así", jugar para "ganarme un contrato", ya que "siempre ha
habido otra cosa" cuando finalizaba su relación con los equipos por
los que ha pasado a lo largo de su trayectoria en el baloncesto
profesional.
La prioridad del base tinerfeño es seguir en la NBA y por tanto
no contempla la posibilidad de regresar a España "porque ni puedo
por contrato ni me apetece", aunque en este momento no tiene la
certeza de cuál será la franquicia a la que pertenecerá en el
próximo curso.
Sergio Rodríguez mostró claramente su predisposición a cambiar de
aires al considerar que ha alcanzado "el tope de lo que puedo dar"
en Portland, y es que está convencido de que "aunque no me vaya
bien, hay que arriesgar" y buscar nuevo acomodo.
Comprendió que en la NBA "los jugadores somos mercancía", en el
sentido de que apenas tienen margen de maniobra cuando firman su
primer contrato, y opinó que tampoco es cuestión de "forzar más" de
lo que ya ha hecho con sus declaraciones y las de su representante
en España, José Ortiz.
El campeón del mundo en Pekín dejó a las claras su desencuentro
con el entrenador de Portland, Nate Mc Millan, a quien acusó de "no
haber sido nunca claro del todo", y a la pregunta de qué ve más
factible, si un cambio de técnico en la franquicia de Oregon o que
él cambie de residencia, se decantó por lo segundo.
Sergio Rodríguez se quejó de la falta de continuidad que tuvo
después de las fases en que ofreció su mejor rendimiento, en la
pretemporada y tras la lesión de Steve Blake, y matizó que en ningún
caso pide la titularidad ni un trato preferencial.
En la hipótesis de que finalmente cristalice la opción de un
traspaso -"este año veo más posibilidades", dijo-, Rodríguez aseguró
tener preferencias, pero más allá de cuál sea el equipo lo que
quiere es estar "en un sitio donde me den confianza y pueda jugar,
porque para estar bien me quedo en Tenerife".
Pero también cabe una segunda opción, que continúe en Portland,
de ahí que aclarara que a pesar de todas sus quejas no hay que
dramatizar. "Tampoco estoy en la cárcel. Sólo que me gustaría que
hubiera otra manera de hacer las cosas", aseveró.
Sergio Rodríguez extrajo una lectura positiva a su estancia de
tres años en los Trail Blazers, ya que cree que ha "mejorado como
jugador y como persona".
Recordó que cuando llegó a la NBA era "el niño mimado, todo iba
para arriba" en su carrera, y que durante su estancia en Portland ha
sabido sobreponerse a las dificultades que se le han ido
presentando.
Reconoció que la tercera temporada ha sido más llevadera por la
presencia de Rudy Fernández, con quien tiene "una conexión muy
buena", y es que "tenerle dentro y fuera de la cancha ha sido una
ventaja".
Preguntado por si otro de los grandes valores del baloncesto
español, Ricky Rubio, debería dar el salto al baloncesto profesional
americano, contestó: "no soy quién para dar consejos", ya que "cada
uno tiene sus circunstancias y debe valorar si le merece la pena",
adujo.
En todo caso, atestiguó que tras la final de los Juegos Olímpicos
de Pekín, en Estados Unidos "se ha hablado mucho" de Ricky, a quien
ve con opciones de figurar entre los cinco primeros del próximo
"draft".
Siguiendo con el repaso de sus compatriotas, Sergio Rodríguez
deseó que Pau Gasol se pueda proclamar campeón con los Lakers de Los
Ángeles, aunque advirtió de que "lo van a tener muy difícil" contra
los Nuggets de Denver, y también llamó la atención sobre el estado
de forma de Cleveland Cavaliers y de su estrella Lebron James.

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