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El empresario Francisco José Benítez Cambreleng
presentó este viernes ante la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de
Justicia de Canarias una querella criminal contra el vicepresidente del
Gobierno de Canarias y líder del PP canario, José Manuel Soria, así
como contra el Partido Popular y otras cuatro personas, por difundir a
los medios de comunicación el contenido de conversaciones grabadas sin
su consentimiento, parte de las cuales fueron difundidas por la revista
'Época', y por un presunto intento de soborno para que aguantase "el
chaparrón" y no desmintiese el reportaje 'Un GAL sin crímenes en
Canarias'.
La querella se interpone también contra el consejero del PP en el
Cabildo de Gran Canaria Calos Sánchez, a quien Cambreleng atribuye la
propuesta de recibir "un gran puesto de trabajo, 600.000 euros, lo que
pida" a cambio de aguantar "el chaparrón", una vez que 'Época' publicó
el reportaje, en el que se especula sobre la teoría de que las
investigaciones policiales de los casos de presunta corrupción que
afectan a varios cargos públicos del PP tenían interés político.
Igualmente, Cambreleng, denunciante de la vinculación del grupo Europa
con los casos 'Faycán' y 'Góndola', e imputado en ambos procesos,
también se querella contra el director de 'Época', Carlos Dávila; el
redactor de esa revista Ignacio Bosque, así como el presentador del
programa 'El gato al agua' del canal de televisión Intereconomía, que
entrevistó a Soria y reprodujo parte de las conversaciones entre este y
el empresario acerca del supuesto interés de agentes policiales en
implicar a cargos del PP.
Según el texto de la querella, lo que pretendían los querellados era
que Cambreleng "modificara sus declaraciones ante la policía y ante los
juzgados, recomendándole incluso que lo que más le convenía era instar
una nulidad de actuaciones de los procedimientos penales en curso,
insinuándole también que era preferible que cambiara de abogado, y que
ellos podrían conseguirle alguno que le ayudara a alcanzar tales fines".
Además, en la querella se señala que ante la negativa de Cambreleng de
"avenirse a sus intereses, estos le inquieren sobre su ideología
política, y al manifestarle éste, siempre con el convencimiento de que
se trataba de una conversación privada y que sus interlocutores no
estaban interceptando la misma".
Así, precisa el denunciante, Soria y Sánchez le habrían propuesto que
modificase sus declaraciones en los juzgados con frases tales como que
“los de derechas nos tenemos que ayudar, porque estamos en el mismo
barco”, “el tema del 'salmón' se archivará en breve, así que necesito
que me ayudes con estos”,
“debes unirte a la causa y nos tendrás como amigos, y eso te interesa
mucho”, “si nos ayudas, nosotros te ayudaremos a ti en lo que
necesites”, “aquí, o estás con nosotros o estás contra nosotros, no
vale estar en medio” o "preocúpate por ti mismo y olvídate de los
demás”.
EL SUPUESTO SOBORNO
Asimismo, el empresario denunciante incluye en la querella términos de
la supuesta conversación con Carlos Sánchez el día en que 'Época'
publicó el reportaje, el 14 de mayo pasado. Así, Cambreleng relata que
el consejero del PP le dijo que “Soria ya nos ha metido en la mierda y
ahora sólo se pueden hacer dos cosas: negarlo, enfrentándonos a Soria
con lo que con ello conlleva y además de la presión mediática, o
aguantar el chaparrón y velar por nuestros intereses".
En el texto de la denuncia se detalla también que Sánchez habría
presuntamente intentado un soborno a Cambreleng: "El señor Soria ayer
(miércoles) me ha dado barra libre contigo. Me indicó que tú eras su
niña, su muñeca preferida, y que podrías pedirle lo que quisieses,
porque te lo daría. Por tanto, si aguantas el tipo podrás sacar tajada,
600.000 euros y además un puesto de trabajo en una de las empresas
amigas".
El denunciante propone como testigos a la esposa del consejero Carlos
Sánchez, al empresario Rafael Bello y al encargado del restaurante
donde tuvo lugar la última conversación entre el dirigente insular del
PP en un restaurante de Tafira.

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