|
El presidente canario, Paulino Rivero, y el presidente de la
Federación Canaria de Municipios (Fecam), Lázaro Brito, suscribieron
hoy un convenio de colaboración para desarrollar estas actuaciones
de emergencia ante las crecientes necesidades de las familias con
menos recursos derivadas de la crisis económica y el desempleo.
Las ayudas, que tienen vigencia hasta final de año pero que se
renovarán en 2010, irán destinadas fundamentalmente a la adquisición
de alimentos y al pago de suministros básicos, como la luz y el
agua, y serán los servicios sociales de cada ayuntamiento los que
determinen la distribución de los fondos en el municipio.
Los seis millones de euros, por acuerdo unánime de la Fecam, se
distribuyen entre los 88 municipios en función de tres criterios: un
20 por ciento a partes iguales, un 20 por ciento en función del
nivel de desempleo en relación a la población activa municipal y un
60 en función del número de parados con respecto al total de
desempleados de la Comunidad Autónoma.
El propósito del Gobierno de Canarias es que a este convenio se
sumen otras instituciones públicas y privadas para que no se
produzca dispersión y que todas las ayudas por emergencia social se
canalicen a través de los municipios, que son los que mejor conocen
las necesidades de las familias, explicó en el acto de la firma la
consejera de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, Inés Rojas.
Por el momento, CajaCanarias y la Caja de Canarias, a través de
sus respectivas obras sociales, se han comprometido a aportar cuatro
millones y dos millones de euros, respectivamente, para ayudas de
emergencia a través de los servicios municipales.
Lázaro Brito, presidente de la Fecam, consideró que este acuerdo
supone "un gran acierto" en un momento en que hay numerosas familias
necesitadas y cuando los municipios atraviesan graves situaciones
financieras.
Para el presidente de la Fecam, es el momento de canalizar
recursos directos hacia las personas más vulnerables ante la crisis
económica, porque muchas familias que han empeorado sus condiciones
de vida acuden a las instituciones, especialmente a los
ayuntamientos, en busca de ayuda.
El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, dijo que
es preciso dar prioridad a las necesidades más urgentes, sin olvidar
las medidas a medio plazo para dinamizar la economía y caminar hacia
un modelo más diversificado y moderno.
Rivero dijo que este convenio es el segundo que se firma, después
de que en octubre pasado se pusiera en marcha otro por cuatro
millones de euros, aunque en aquella ocasión no participaron todos
los municipios.
El presidente canario subrayó que atender a las familias con más
dificultades es uno de los puntos esenciales del acuerdo social por
el empleo firmado por el Gobierno de Canarias con las organizaciones
empresariales y sindicales, al que confió en que se adhieran todos
los municipios canarios y los cabildos.
Rivero detalló que además de estas ayudas directas, el Gobierno
de Canarias ha incrementado en 2009 en un 6 por ciento el plan
concertado para familias a través de cabildos y ayuntamientos.
Además, el Gobierno de Canarias, recordó, ha puesto a disposición
de los municipios un total de 200 trabajadores sociales para que
trabajen directamente con las familias necesitadas.
El presidente enmarcó en los programas de ayuda a las familias en
dificultades el plan de alquiler de viviendas sociales, de las que
habrá 2.000 a final de año, y las medidas de inserción social a
desempleados, con ayudas entre 450 y 650 euros por persona.
La estrategia de empleo del Gobierno de Canarias está
fundamentalmente orientada en 2009 a las familias en las que todos
sus miembros están en paro, dijo.

Noticias Relacionadas:
|