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Santa Cruz de Tenerife/ El ente público
Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) contratará a la
trabajadora del Aeropuerto Reina Sofía, en el sur de Tenerife, a la
que negó hace unas semanas el acceso a un empleo por estar
embarazada, según denunciaron los representantes sindicales.
La historia de Lola Venteo se dio a conocer por medio de los
medios de comunicación hace unos días, cuando un representante
sindical de AENA en el Aeropuerto de Tenerife Sur acusó a los
gestores de la instalación aeroportuaria de discriminación al
negarle el acceso a un puesto de trabajo por estar embarazada.
Esta versión no ha sido aclarada por la entidad, pese a los
reiterados intentos de EFE por contactar con el departamento de
recursos humanos.
Primera en la bolsa de reserva para trabajar como personal de
atención a los pasajeros, Lola recibió el pasado mes de mayo una
llamada de la oficina de Recursos Humanos del Aeropuerto Reina Sofía
para realizar una prueba de reconocimiento médico e incorporarse al
mismo puesto que había desempeñado meses atrás, ya embarazada.
Después de un mes de espera le comunicaron que era apta con
restricciones pero que no podía ser contratada "porque consideraban
que mi jornada de trabajo, que se desarrolla en turnos de mañana y
noche no es adecuada para mi estado de gestación" explicó Lola
Venteo a Efe.
En paro, sin prestaciones por desempleo y embarazada de siete
meses, pasaba a engrosar la lista de trabajadores españolas para las
cuales su embarazo o maternidad se convierte en un obstáculo en la
búsqueda de empleo.
En este caso el argumento empleado por la empresa era que su
estado le impedía realizar turnos de noche, requisito imprescindible
para desempeñar el trabajo.
Esa condición, señala Rafael Dorta, portavoz de CCOO en el
Aeropuerto Tenerife Sur, "no figura en ningún sitio", ya que en el
caso de los profesionales del aeropuerto sólo dos ocupaciones, la de
bombera y controladora aérea, aparecen reguladas por ley como de
alto riesgo.
Lola veía así alejarse la oportunidad de conseguir un contrato
que le ofrecía muchas posibilidades de convertirse en una empleada
fija antes de 2013 y decir adiós a ese eterno peregrinar de puesto
en puesto.
"No es un trabajo de riesgo, y si así lo fuera eso debería
determinarlo mi médico y no la empresa; pero supongo que no les soy
rentable porque en breve voy a causar baja por maternidad " señala
la trabajadora.
"Ha sido una actitud discriminatoria y un tratamiento peyorativo
hacia la mujer, ya que la negativa a contratar a una embarazada
constituye una discriminación directa basada en el sexo incluso
también cuando el estado de gestación impida ocupar desde el primer
momento en el puesto de trabajo", aclara Rafael Dorta.
Finalmente la presión sindical y mediática han hecho que los
directivos de AENA dieran marcha atrás en una decisión que vulneraba
la ley de igualdad entre hombres y mujeres y anunciaran que "existía
el compromiso de que en unos días sería contratada", según CCOO.

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