 Santa Cruz de Tenerife/ El secretario general de WWF- ADENA, Juan Carlos del
Olmo, advirtó este miércoles en Madrid, durante la presentación en rueda de prensa
del 'Incendiómetro 2009' que Canarias sigue "en alerta roja" respecto
al riesgo de padecer incendios forestales y que "tiene que mejorar
mucho la gestión de los bosques".
En el informe anual de la ONG, Canarias figura,
junto a Galicia, Cantabria, Castilla- León y Castilla- La Mancha, entre
las comunidades que más vulnerabilidad siguen presentando a los
siniestros y encabeza el de las que corren más riesgos como
consecuencia del medio natural y las especiales condiciones
climatológicas, así como el de los derivados de la poca eficiencia de
las políticas públicas.
En este sentido, el responsable de bosques de la organización, Félix
Romero, destacó que sólo el 0,47 por ciento de la superficie forestal
cuenta con planes de gestión, frente al 12 por ciento que hay en España
como media, por parte de las administraciones canarias y que si a ello
se unen los problemas orográficos y climatológicos -más meses al año de
riesgo- la comunidad autónoma se convierte en "muy vulnerable".
La mayor dispersión de la población en el medio rural y "el caos
urbanístico" serían otros tantos factores de riesgo "que favorecen la
propagación" una vez iniciado un incendio, ya los medios de extinción
"se concentren siempre en vidas o bienes" amenazados y no tanto en la
masa forestal.
"El contexto geográfico es muy complicado", señaló Romero antes de
advertir que el frecuente uso del fuego en actividades lúdicas, como
barbacoas y asaderos, es otro factor de riesgo añadido y que, como ha
quedado demostrado varias veces en el pasado -la última, en el verano
de 2007- si se producen grandes incendios en el Archipiélago suelen
tener consecuencias "trágicas".
Junto a la necesidad de "más gestión ambiental y del territorio", los
responsables de AENA destacaron la necesidad de que se publicite más la
identificación de los causantes cuando, como en el caso de Gran Canaria
en 2007, los incendios son intencionados
Y es que uno de los datos diferenciales de Canarias, segúnel estudio,
es el mayor impacto de los grandes incendios sobre el área forestal
cuando aquéllos se producen, pese a registrarse un bastante menor
número de incendios o conatos de incendio por superficie forestal que
en otras comunidades. La media entre 1991 y 2008 es de sólo 1,77
siniestros por cada 10.000 hectáreas al año frente a los 7,16 del
conjunto del Estado, según datos del Ministerio de Medio Ambiente.
La contribución al total anual de España en ese período es del 3,52 por
ciento pero la afección sobre la masa forestal ha sido muy diversa,
pues mientras en 2007 lllegó a devastar al 8 por ciento (40.000
hectáreas), en los demás años sólo en 1994, 95, 98 y 2000 se acercó al
1 por ciento.

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