|
Las recomendaciones frente al incremento de
temperaturas son las habituales como no hacer ejercicio físico al aire
libre para evitar evitamos una exposición al sol, al calor y a la
calima. Beber más agua, independientemente del tipo de actividad que se
esté llevando a cabo, para mantenerse bien hidratado y reducir también
las posibilidades de sufrir un golpe de calor.
Se deben evitar también las comidas copiosas y el consumo de bebidas
alcohólicas, café, té o refrescos azucarados, ya que facilitan la
pérdida de líquidos y la consiguiente deshidratación del organismo.
Todas las personas deben evitar no exponerse al sol entre las 12 y las
16 horas, periodo del día en que los rayos solares llegan más
verticalmente y la radiación es más intensa y es importante permanecer
en lugares frescos.
Por último, en el momento de elegir el vestuario se debe optar por
prendas de colores claros y fibras naturales, que sean holgadas y
permitan la transpiración.
Si a pesar de estas medidas preventivas se dieran síntomas de trastorno
por calor, se recomienda refrescarse con una esponja o toallas húmedas,
tomar una ducha o baño (si no se tienen mareos), beber líquidos frescos
no alcohólicos ni azucarados y, si los síntomas no remiten, se deberá
solicitar ayuda médica lo antes posible.
Hay que recordar que la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias
activó desde el pasado 1 de junio el Plan de Actuaciones Preventivas de
los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud, un operativo que
se mantendrá hasta el 30 de septiembre.
El Plan, de ámbito nacional, se desarrolla en colaboración directa con
el Ministerio de Sanidad y Política Social, a través de la Comisión
Interministerial para la Prevención y el Control de los Efectos del
Exceso de las Temperaturas. El Plan establece las medidas necesarias
para reducir los efectos asociados a las temperaturas excesivas y
coordinar las instituciones de la Administración del Estado implicadas;
y propone las acciones que en esta materia puedan ser realizadas por
las Comunidades Autónomas y la Administración Local.
Se trata de un sistema de control que está especialmente pensado para
los colectivos de población más vulnerables al calor intenso como son
los ancianos, los niños y las personas con patologías crónicas.
La puesta en marcha de este Plan de Prevención supone la activación de
todo el sistema sanitario y de atención a las urgencias de Canarias
para atender las consecuencias de una elevación anormal de las
temperaturas. En concreto, la Consejería asegura que todos los
hospitales y el Servicio de Urgencias Canario (SUC) cuentan "con
personal designado y formado especialmente para hacer frente y
coordinar de manera eficaz los servicios ante una posible ola de calor,
así como las vías de comunicación".
Desde la Dirección General de Salud Pública, que coordina este Plan en
Canarias, también se envía puntual información sobre las previsiones a
las diferentes corporaciones y agentes sociales como Cruz Roja y
Cáritas para reforzar su papel en el acceso y atención a los grupos de
población con especial riesgo de sufrir consecuencias negativas por el
calor, como colectivos desfavorecidos y personas mayores que viven
solas.
Asimismo, Salud Pública proporciona información a los medios de
comunicación destinada a facilitar consejos útiles y medidas prácticas
para prevenir los efectos de la exposición a temperaturas elevadas.
Estas actividades de sensibilización tiene como objetivo aumentar la
capacidad de prevención individual de afrontar el calor aplicando
medidas que sean fáciles y accesibles.
PRECAUCIONES CONTRA LA CALIMA
Ante la previsión de calima, este Departamento recomienda a las
personas más sensibles, tales como niños, ancianos y personas con
enfermedades broncorespiratorias, evitar permanencias prolongadas en el
exterior, mantener las ventanas cerradas, y no realizar esfuerzos
físicos al aire libre. Se aconseja también tomar agua de forma
continuada y evitar fumar.
La Consejería de Sanidad recomienda también a los usuarios que lo
necesiten que acudan en un primer paso a sus centros de salud o a los
centros periféricos de urgencias para tratar cuadros relacionados con
la calima, evitando así una posible saturación en los servicios de
urgencias de los hospitales.

Noticias Relacionadas:
|