
Más de ochocientas personas, entre ellos quinientos astrónomos de
todo el mundo, asistieron hoy a la inauguración del Gran Telescopio
Canarias, acto que estuvo presidido por los Reyes de España.
A su llegada al Observatorio del Roque de los Muchachos, los
Reyes recorrieron las instalaciones del Telescopio, acompañados,
entre otros, de la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina
Garmendia; el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero; y
por el director del Instituto de Astrofísica de Canarias, Francisco
Sánchez.
Don Juan Carlos señaló que el amplio y limpio cielo de La Palma
"se abre hoy a los ojos del mayor y más avanzado telescopio
óptico-infrarrojo hasta ahora construido" y resaltó que por su
tamaño, calidad y fiabilidad de imagen la puesta en marcha de este
instrumento "representa un acontecimiento científico de primer
orden".
El Rey indicó que el GTC es producto de una intensa cooperación a
escala nacional e internacional que "ha movilizado la mejor
capacidad tecnológica de nuestra industria y que constituye una
clara demostración de la capacidad científica y tecnológica de
España".
Juan Carlos Pérez, administrador del Observatorio del Roque de
Los Muchachos, manifestó su satisfacción por el hecho de que los
astrofísicos españoles "puedan codearse" con los mejores del mundo,
y hagan "ciencia de primera con un telescopio propio, hecho por
España, y que en estos momentos es el mayor y más avanzado
telescopio óptico-infrarrojo del mundo".
EL GTC ha costado 130 millones de euros, financiados por los
gobiernos español y canario, y está compuesto por 36 elementos que
constituyen una superficie similar a un espejo circular cuyas
dimensiones alcanzan 10,4 metros de diámetro, que lo convierten en
el telescopio óptico-infrarrojo más grande del mundo.
En la construcción de esta gran infraestructura científica, que
comenzó en 2000, han participado más de mil personas y cien
empresas, además de instituciones mexicanas como la Universidad
Autónoma de México y el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y
Electrónica, la Universidad de Florida en Estados Unidos y la Unión
Europea con los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (Feder).
Expertos en esta disciplina científica han señalado que las
medidas del GTC, del tamaño de una catedral y 500 toneladas de peso,
y su tecnología le permiten no sólo recoger más luz que ningún otro
telescopio conocido, sino descomponer la luz en un foco más claro y
agudo.
Cristina Garmendia, ministra de Ciencia e Innovación, indicó que
el Gran Telescopio Canarias es la mayor infraestructura científica
jamás construida en España y supone un paso importante en la
consolidación de la ciencia española entre la de los países más
avanzados.
La ministra subrayó que la construcción "exitosa" de este
telescopio "es el mejor reflejo de la madurez tecnológica de las
empresas españolas para liderar proyectos en el ámbito de la
industria de la ciencia".
"Esta jornada marca un hito en la proyección internacional de
nuestro país como potencia científica, camino futuro para el
progreso de nuestra economía", añadió Garmendia.
El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, destacó
la unidad de esfuerzos que ha suscitado la construcción de este gran
instrumento científico, en el que como recordó han participado
empresas canarias, españolas y europeas.
"Para tocar el cielo con las manos ha sido necesario el esfuerzo
de todos, el concurso de tantos que un día tuvieron un sueño",
manifestó el presidente del Ejecutivo canario.
"Desde esta ventana, invitamos al mundo a contemplar el universo,
añadió Rivero.
El telescopio apuntó por primera vez al cielo el 13 de julio de
2007 en un acto que fue seguido por más de 10.000 internautas a
través de internet y en el que el Príncipe de Asturias, fue el
encargado de introducir los códigos de su puesta en funcionamiento
Desde este acto de primera luz, los científicos que han trabajado
en su puesta en marcha, han realizado diversas pruebas y ajustes en
este instrumento científico, que servirá, entre otras cuestiones
para visualizar planetas fríos y saber más sobre los campos
magnéticos y la formación de los planetas.
El pasado mes de junio, el telescopio, que comenzó su actividad
en marzo de 2009, ofrecía los primeros datos científicos utilizados
en media docena de programas de observación, dedicados a proyectos
que abarcan desde el estudio de planetas más allá del Sistema Solar
a la búsqueda de galaxias primigenias.
Para estos proyectos, la precisión que ofrece el espejo primario
del gigante palmero, fabricado con vitrocerámica cuidadosamente
pulida y dotada con un coeficiente de dilatación prácticamente nulo,
sobre la cual se deposita una pequeña película de aluminio, permite
a los científicos superar la frontera de lo hasta ahora conocido.