 Madrid/ El Gran Telescopio Canarias (GTC)
inaugurado este viernes por los Reyes es, con un espejo de 10,4 metros de
diámetro, el mayor y más potente del mundo con un poder de visión
equivalente a 4 millones de pupilas humanas.
Instalado en el Observatorio del Roque de los Muchachos (ORM), en
la isla canaria de La Palma, a 2.396 metros de altitud y sobre una
superficie de 5.000 metros cuadrados, "captó la primera luz del
Universo" en la madrugada del 13 al 14 de julio de 2007, en una
ceremonia presidida por el Príncipe de Asturias, Astrofísico de
Honor del Instituto de Astrofísica de Canarias y que en 2000 colocó
la primera piedra para la construcción de este gran telescopio.
El CGT dispone de un espejo primario, segmentado en 36 piezas
hexagonales de 470 kilos de peso cada una y casi dos metros de
diagonal, para un peso total de cerca de 17 toneladas.
Este espejo, cuya capacidad de visión equivale a cuatro millones
de pupilas humanas, es la pieza clave del telescopio y ha sido
fabricado por la empresa alemana Schott, con un bajo coeficiente de
expansión térmica para garantizar la calidad de la visión.
Además, el sistema óptico del CGT se completa con dos espejos
(secundario y terciario) que forman imagen en siete estaciones
focales; está dotado de equipos para recoger datos, como
espectógrafo y cámara de alta eficiencia en el intervalo óptico,
cámara y espectógrafo en el infrarrojo térmico, espectógrafo
multiobjeto para trabajar en el infrarrojo, o un espectógrafo de
baja resolución.
Dotado de instrumentos científicos de última generación, el CGT
dispone asimismo de una cúpula para evitar las turbulencias externas
e internas que puedan degradar la imagen.
La cúpula tiene un diámetro de 34 metros y, en conjunto, una
altura de 45.
El Gran Telescopio de Canarias permitirá distinguir sistemas
planetarios en estrellas del entorno, se podrá conocer la materia
oscura o estudiar más a fondo las características de algunos
agujeros negros y su evolución, así como saber los componentes
químicos surgidos tras el "Big Bang".
Las observaciones realizadas por el Gran Telescopio llegarán a
razón de unos 5 gigabytes diarios desde La Palma a la sede del
Laboratorio de Astrofísica Espacial y Física Fundamental (LAEFF) de
Madrid, que a su vez será el responsable de gestionar y distribuir a
toda la comunidad astronómica internacional los datos obtenidos.
El proceso automatizado garantizará la inclusión de los datos en
el archivo científico para su posterior distribución a la comunidad
astronómica internacional.
Durante este periodo, solo tienen acceso a la información el
grupo de investigadores que ha realizado la observación.
Con un coste aproximado de 104 millones de euros, el promotor del
GTC es el Instituto Astrofísico de Canarias (IAC) y de su
construcción se encarga la empresa pública Grantecan S.A., creada en
1994 y en la que participan, como socios, la Comunidad Autónoma de
Canarias y la Administración General del Estado.
También intervienen en la construcción del telescopio el
Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de
México (IA-UNAM), el Instituto de Astrofísica, Óptica y Electrónica
de Puebla (México) y la Universidad de Florida (EEUU).

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