 Tenerife/ Soledad Perera, madre preadoptiva de la niña conocida como Piedad,
repasó para Radio San Borondón las novedades del caso que afecta al futuro de la
vida de la niña y coincidió en las afirmaciones de José Luis Calvo, portavoz de
Prodeni, sobre las actuaciones de Protección del Menor a las que califica de
propias de una dictadura y asegura que luchará toda la vida si hace falta "para
que Piedad logre algún día la estabilidad que se tiene más que ganada".
Soledad Perera dijo que "la familia sigue con ánimo y con fuerza, aunque tenemos
que llevar una vida paralela de seguir viviendo, seguir para adelante con lo
cotidiano, enfrentando los problemas con mucho ánimo, pero dejando ese hueco,
para el que no hay que hacer esfuerzos porque sale del corazón, para seguir
trabajando para que Piedad logre algún día la estabilidad que se tiene más que
ganada".
Explica que según las informaciones que tiene Prodeni, la situación actual de
Piedad "es que ya se encuentra en una situación de desamparo firme, está desde
hace diez meses en un centro de menores, un cuarto de su corta vida, y estamos
intentando desde aquí, tanto la familia, amigos como la asociación Prodeni a la
cabeza, trabajar con las instituciones, como ayuntamientos, Parlamento de
Canarias, y ahora se han empezado las conversaciones con los cabildos insulares,
para que de alguna forma se pronuncien públicamente y se escuche la voz del
pueblo".
La madre preadoptiva de Piedad reflexiona con el corazón a punto de romperse por
el dolor que le causa el daño irreparable que se le está haciendo a la niña y
asegura que ante "el abuso y la injusticia tan grandes que se están cometiendo
con Piedad, que han sufrido toda una familia, pero sobre todo ella, porque es
una niña y no tiene ni alternativas ni recursos, donde el tiempo ha demostrado
claramente el por qué de una situación y de una posición anterior y lo que ya se
venía anunciando, ante la omisión de toda clase de pronunciamiento o la
intención de poder arreglar lo mal hecho, la mala praxis de lo ya ocurrido,
estamos intentando que sea el pueblo quien hable por medio de esas 30.000 firmas
que supone un pronunicamiento público para que de una vez por todas se dé un
giro positivo a esta historia y esta niña tenga derecho a recuperar su
estabilidad emocional y física".
Soledad Perera asegura que desgraciadamente "hay muchos niños que se encuentran
en situación similar" y añade que la historia de Piedad "es muy larga, con
muchísimo fondo, hay funcionarios en la Dirección General del Menor que trabajan
muy bien y que quieren trabajar, sin embargo existen otras líneas, otras
direcciones que no son para nada las correctas y que giran dentro de un
hermetismo tremendo y dentro de una inflexibilidad que roza a veces lo
inhumano".
Explica que la Administración dice que no se pronuncia "amparándose en la
confidencialidad del menor, para proteger la confidencialidad, pero yo creo que
esta confidencialidad nunca se puede proteger desprotegiendo al niño, porque se
puede proteger guardando su identidad, menteniendo el respeto que se merece,
pero nunca desprotegiéndolo, porque cuando se llevaron a Piedad al centro de
menores de Tenerife, una vez arrancada de esta familia preadoptiva, bien que se
pronunciaba y decían que la niña estaba bien, e igual que dijeron eso, ahora
tienen que hablar de la realidad de la niña hoy en día", es decir, de su
situación de desamparo firme.

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