
Rabat/ Antonio Guterres, alto comisionado de Naciones Unidas (ONU) para los Refugiados
(Acnur), ha concluido esta tarde su paso por Marruecos con una entrevista con el
ministro de Asuntos Exteriores, Taieb Fassi Fihri.
En el reino alauí,
Guterres se ha encontrado también con el primer ministro alauí, los titulares de
Justicia e Interior, y los presidentes del Consejo Consultivo de Derechos
Humanos y del Consejo Consultivo Real para los Asuntos del Sahara
(Corcas).
El portugués llegó a Marruecos ayer por la tarde, tras
abandonar los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia), adonde aterrizó
este miércoles. Con su paso por los campos, se ha convertido en el primer alto
comisionado en pisar en los últimos 33 años el desierto argelino donde están
exiliados los saharauis.
Guterres se comprometió antes de abandonar los
campamentos a que Acnur apruebe una ayuda de doce millones de dólares para los
campamentos de refugiados de Tinduf; así como “a agilizar el programa de visitas
entre familias separadas por el muro”, una de las reivindicaciones del Frente
Polisario y parte de las medidas de confianza propuestas por Naciones Unidas
para acercar posturas y crear un clima de confianza.
El portugués informó
de que a través de este programa, gestionado por Acnur, ya se han encontrado
ocho mil familias pero que otras cuarenta mil están a la espera de que se dé luz
verde a su expediente. Hasta ahora, los traslados de uno a otro lado del muro se
han realizado por vía aérea, lo que representa un elevado coste y un tráfico
limitado de traslados.
“Si sólo se realizan traslados por avión nos será
imposible garantizar todas estas visitas”, ha asegurado esta tarde Guterres,
para quien es imprescindible que estas familias se puedan encontrar y conocer
nuevas realidades. El objetivo es que pueda abrirse una vía terrestre entre
Tinduf y Al Aaiún, “y de momento ha sido aceptada esta solución como la mejor
por todas las partes”.
Preguntado en Rabat por las quejas del Polisario
al respecto del recorte de ayudas a los refugiados, Guterres ha explicado que
los censos que realiza Acnur “son instrumentos para la ayuda humanitaria”. Con
las estimaciones con las que cuentan sobre la población saharaui en Tinduf,
dice, han podido llevar a cabo algunas tareas humanitarias.
Pero
“Argelia se queja de que estas ayudas no son suficientes, y para modificarlas
habría que hacer un censo”, ha afirmado Guterres al tiempo que ha asegurado que
Argelia no ha aceptado la realización de ese censo.
“SECUESTRADOS”
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Taieb
Fassi Fihri, ha señalado que “Argelia tiene mucha responsabilidad política y
jurídica en las violaciones de Derechos Humanos que se comenten en Tinduf, donde
sus habitantes no tienen ninguna libertad de movimiento si quieren regresar a su
país”, ha considerado el marroquí.
Fihri se mostró favorable a acelerar
y mejorar las medidas de confianza y en concreto con el programa de visitas de
familias, “para que sus miembros puedan conocerse antes de que llegue la
solución política final, que esperamos que podamos alcanzar pronto”.

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jajaja valla payaso, lame pollas del rey jalufo. Bien por el periodista.