 S/C de Tenerife/ Alrededor de medio millar de personas se manifestaron este sábado por el centro de Santa
Cruz de Tenerife en una marcha que la que pidieron la ayuda de todos para parar
"el desastre" medioambiental que a su juicio producirá el anillo insular, una
nueva carretera entre el norte y el sur de la isla por la zona oeste.
Los
manifestantes, convocados por la Plataforma icodense por nuevas alternativas al
anillo insular, advirtieron de que "mañana puede ser demasiado tarde" para
evitar que "uno de los parajes más bellos y valiosos de Tenerife se cubra de
cemento y hormigón".
"Paulino, empicha tu salón", corearon a su paso por
delante de la sede del Parlamento de Canarias, que para ellos es "la cueva de
Ali Babá" donde se refugian los promotores de esta autovía de 150 metros de
ancho, respaldada por CC, PP y PSOE.
Por eso insistieron en que la calle
es su verdadero Parlamento.
María de los Ángeles Fuentes, vicepresidenta
de la Plataforma, indicó que la mejora de las comunicaciones entre el norte y
sur de Tenerife es necesaria, pero pasa por ampliar la carretera actual,
anticuada y peligrosa, no por abrir nuevas vías a través de espacios naturales,
zonas protegidas y casas centenarias.
La nueva vía está presupuestada en
530 millones de euros, aunque los manifestantes no dudan de que finalmente serán
muchos más, frente a la alternativa de ampliar y mejorar la carretera actual,
que no superaría los 75 millones, dijo.
Hay 200 casas pendientes de
derribo, algunas de 300 años de antigüedad, zonas agrícolas "que dan de comer a
Tenerife" que van a desaparecer, bosques termófilos, palmerales, fuentes,
lavaderos y heras amenazados y un acuífero que se verá atravesado por un túnel,
detalló.
La portavoz lamentó que gran parte de la población de Tenerife
esté desinformada sobre los efectos del anillo insular, debido a que las
administraciones mantienen a los ciudadanos en esa situación de desconocimiento
mientras por tramos van acometiendo las obras, que ya han supuesto el derribo de
veinte casas.
Al final de la manifestación se leyó un comunicado en el
que los convocantes lamentaron que la calle sea el único lugar en el que pueden
hacer oír su voz, su único Parlamento "contra la injusticia, contra el robo de
nuestras tierras y nuestras casas, contra la destrucción de nuestros campos y
nuestros montes".
Las palas destrozan las medianías de Icod de los Vinos
mientras los políticos "sólo piensan en sus beneficios y desprecian los
intereses populares", señalaba el manifiesto.
También acusaron "a los
señores del piche y del cemento", a "los dueños del dinero, de las excavadoras,
de los periódicos y de las televisiones" -en referencia a los políticos- de
haber fraccionado la obra en tramos, como si no fuera una sola obra, para eludir
ante la Unión Europea "la gravedad del destrozo medioambiental" de esta
carretera.
"Ellos tienen el poder político y económico, pero nosotros
tenemos la razón", concluyó el manifiesto.

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