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Gran Canaria/ El FC Barcelona logró este sábado en Gran Canaria el primer título de
la temporada tras vencer en la final de la Supercopa al Real Madrid (86-82) en
un emocionante encuentro en el que fue clave el acierto de Juan Carlos Navarro
-MVP del partido- y la aportación de Lorbek y Mickeal. En el cuadro blanco
destacó Jorge Garbajosa.
El primer cuarto fue un recital de cómo no se debe defender.
Los ataques superaban con claridad a las defensas y aunque el cuadro azulgrana
tuvo un par de arranques que parecían que le permitirían romper el partido,
sobre todo de la mano de un espléndido Juan Carlos Navarro -14 puntos con cuatro
de cuatro en triples y acertando también el único tiro de dos que intentó-,
finalmente los pupilos de Ettore Messina siempre reaccionaban y lograron
equilibrar el duelo para concluir los diez primeros minutos de juego con 29-27
para el Barcelona.
En el segundo cuarto las defensas mejoraron y aunque los de
Xavi Pascual se pusieron ocho arriba (38-30) el Real Madrid volvió a reaccionar
y con un afortunado triple de Pablo Prigioni -fue a asistir a Garbajosa y tras
dar en el tablero el balón entró en el aro- igualó a 40 y poco después se puso
por delante en el marcador para ya no abandonar sus rentas gracias en buena
medida al acierto del pivot de Torrejón de Ardoz.
En la reanudación el Madrid salió más 'enchufado' y con una
buena defensa y una gran dirección de Pablo Prigioni empezó a irse en el
marcador. El argentino puso en pie el Centro Insular de Deportes tras un robo
que culminó con una asistencia entre las piernas para que Travis Hansen
machacara el aro azulgrana. Dos triples consecutivos, primero del propio
Prigioni y despuésde Garbajosa ponían a los blancos once arriba (52-63).
Sin embargo, los azulgranas no tiraron la toalla y aprovechando
pérdidas absurdas de su rival y el poderío del trío Morris-Mickeal-Ndong empezó
a recortar las rentas, lo que provocó que el técnico italiano del conjunto
merengue solicitara tiempo muerto a poco menos de tres minutos para el final del
cuarto (61-65). Entonces los dos equipos apretaron en defensa y llegaron al
último cuarto con cinco puntos de ventaja para los blancos (66-71), pero en una
mejor dinámica colectiva para los azulgranas.
En apenas dos minutos el Barcelona remontó la desventaja y con
un tiro libre de Ricky Rubio recobró la renta favorable (72-71) después de
muchos minutos por debajo en el marcador. En ese momento el Madrid reaccionó y
un parcial 0-4 llevó a Xavi Pascual a pedir tiempo muerto. El partido se
mantenía en una tónica muy igualada y entonces volvió a surgir la figura de Juan
Carlos Navarro.
Tras muchos minutos desaparecido, la 'Bomba' anotó un triple y
poco después una jugada de canasta más adicional y puso a su equipo dos arriba,
80-78. Tras igualar Llull con dos tiros libres, los últimos tres minutos
mostraron a dos equipos muy fallones en ataque, ninguno de los dos acertaba ante
el aro rival y por contra se sucedían las pérdidas y las precipitaciones. Lorbek
rompió la dinámica y en el último minuto se entró con el duelo igualado porque a
continuación Felipe Reyes mantuvo la calma desde la línea de tiros libres y
anotó sus dos lanzamientos.
Lorbek anotó entonces de nuevo una gran canasta con 40 segundos
por delante y poco después el Barcelona dio un paso de gigante hacia el título
cuando Felipe Reyes erraba bajo la canasta azulgrana ante la intimidación de
Ndong y Pablo Prigioni hacía falta sobre Juan Carlos Navarro. Todo parecía
sentenciado, pero entonces a la 'Bomba' le tembló el pulso y falló sus dos tiros
libres. De nuevo la emoción volvía al parquet del Centro Insular de Deportes ya
que con 17 segundos por delante el Real Madrid podía empatar o incluso ganar el
partido si anotaba un triple. Sin embargo la emoción apenas duró unos segundos,
los justos para que al base argentino del cuadro merengue se le escurriera el
esférico entre las manos y Lorbek asistiera a Pete Mickeal para que cerrara el
partido con un mate (86-82).

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