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Gran Canaria/ Gran Canaria ha registrado un total de 59 incendios en lo que va de año en los
que han ardido casi 29 hectáreas, la mayoría de ellas de matorral y pastos,
informó hoy el presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel
Pérez.
Del total de incendios, 50 se quedaron en conato, es decir se
quemó menos de una hectárea, y se incrementaron los fuegos de matorral y
pastizal debido principalmente a que se registraron en zonas alejadas de las
principales masas arboladas de la isla.
El 93 por ciento del fuego se
generó en matorral y pastos y tan sólo el 7 por ciento, dos hectáreas del total,
afectó a monte arbolado.
El hecho de que la mayoría de los incendios
tuviera lugar en zona de interfaz urbano-forestal constituye un problema de
protección civil, ya que esas áreas están habitadas de forma diseminada, destacó
Pérez durante una rueda de prensa.
Durante este año los incendios se
concentraron en los meses de verano, con un pico en julio que acaparó casi la
mitad de los siniestros.
Además de las actuaciones destinadas a apagar el
fuego, destaca la labor preventiva realizada en meses anteriores a la época de
máximo riesgo, como podas, desbroces y labores de información y concienciación a
los vecinos.
Como parte de los Planes de Empleo, un total de 195 personas
realizan actualmente trabajos preventivos en los pueblos y en los fondos de
barranco, lo que ha permitido que en el último año se limpiaran y repoblaran
cerca de 80 hectáreas de barranco, con la intención de crear zonas húmedas que
detengan el incendio o al menos lo frenen.
Un de los objetivos de esas
labores de prevención es comprometer a los ciudadanos para que limpien los
alrededores de su vivienda y de esa forma la protejan.
Durante todo el
año se distribuyó un folleto sobre limpieza de matorral y autoprotección
alrededor de viviendas que ha tenido mucha aceptación entre los
vecinos.
Actualmente se desarrollan trabajos de control y de limpieza de
caña en fondos de barranco, tanto en el norte como en el sur de la
isla.
La superficie pendiente de limpieza alcanza unas 300 hectáreas que
se sumarán a las 200 ya controladas.
Asimismo, y en coordinación con las
Agencias de Extensión Agraria, se acometen roturaciones de terrenos agrícolas
abandonados para animar a los propietarios a que los vuelvan a
plantar.
Esto permitiría aumentar la superficie agrícola en uso y crear
así un paisaje seguro ante la propagación del fuego, explicó el presidente del
Cabildo de Gran Canaria.
También se realizan quemas prescritas en pinares
de repoblación para controlar el matorral y la pinocha bajo arbolado,
especialmente en zonas estratégicas y de defensa de instalaciones, como los
repetidores de telecomunicaciones, pueblos de montaña o áreas
recreativas.
Asimismo, está previsto que se desarrolle un Curso Nacional
de Manejo del Fuego Prescrito, con participantes de toda España, y han tenido
lugar tres simulacros, en el casco de Artenara, en Temisas y en el barrio
teldense de Cazadores.

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