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Arrecife/ “Aminatu (Haidar) no va a cesar en su lucha y nosotros estaremos con ella, en
todas sus decisiones”. Habla Bachir Lejfani, compañero de la activista. Sentado
en una cafetería de El Aaiún, considerada la capital administrativa del Sahara
Occidental, culpa a España del débil estado de salud de Haidar, en huelga de
hambre ya desde hace 21 días.
“Va a volver, es su única opción, viva o
muerta”, se lamenta. “Y la responsabilidad será del Gobierno de Zapatero,
incapaz de resolver el conflicto que le ha generado Marruecos con Aminatu”,
reflexiona.
Todos los activistas, sus amigos y su familia siguen minuto a
minuto el estado de Haidar y claman a la comunidad internacional para que la
apodada como la Ghandi saharaui no tenga que terminar “en un ataúd”.
Darja, su madre, “vive aterrorizada por su hija”, nos cuenta Jimi El
Galia, vicepresidenta de la Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones
Graves de los Derechos Humanos (Asvdh). Aterrorizada por su hija, insiste, “y
por el resto de la familia que está en El Aaiún, sitiada por la
Policía”.
Las 24 horas del día “vigilan el domicilio familiar del barrio
de Casa Piedra agentes de paisano” y “les impiden reunirse con medios de
comunicación o con observadores internacionales”, explica Lejfani al tiempo que
se lamenta de que ningún miembro de la Minurso (Misión de Naciones Unidas para
el Sahara Occidental) "se haya puesto en contacto con la familia de Haidar aquí
en El Aaiún".
A pesar de las dificultades de movimiento con que dicen
enfrentarse estos días los activistas en el Sahara Occidental “seguiremos
organizando huelgas de hambre y otras acciones pacíficas; las manifestaciones no
se descartan si llega el momento”, advierte Hassana Duihi, de la Asociación de
Protección de Presos Saharauis.
Una medida, sin embargo, que “será
duramente reprimida por Marruecos, que aplica desde hace meses mano dura contra
todos los que consideran enemigos de la Patria; sobre todo tras el discurso del
rey del 6 de noviembre con motivo de la Marcha Verde”, sigue Duihi.
La
versión de los activistas saharauis dista mucho de la de las autoridades locales
de El Aaiún, que aseguran que la situación que se vive en la ex colonia española
es de total normalidad y calma.
Fuentes oficiales marroquíes calificaban
ayer a Haidar de “oportunista” y “defensora de la causa militar argelina”. Y
lanzaban un mensaje a España: “El Gobierno de Zapatero le ha puesto en bandeja
todas las posibilidades a la separatista para desatascar su bloqueo, ha hecho
todo lo posible para solucionar el problema”.
Las mismas fuentes, que
aseguran que la relación bilateral entre España y Marruecos “es buena”, y que
“ni diez Aminatu cambiarán nuestra historia común y nuestra amistad
incondicional”.

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