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Arrecife/ Hayat Kassimi, hija de Aminatu Haidar, tiene 15 años. Hace ya 22 días que su
madre mantiene en el aeropuerto de Lanzarote una huelga de hambre para
reivindicar su vuelta a su casa, en El Aaiún, considerada la capital
administrativa del Sahara Occidental, de donde fue expulsada por las autoridades
marroquíes por renunciar a la nacionalidad marroquí.
Hayat ha lanzado un
llamamiento urgente a la infancia y a la conciencia internacional a través de
una misiva que ha hecho pública y que firma también en nombre de su hermano
Mohamed, de 13 años.
La carta, con fecha de 7 de diciembre de este año,
pide a “todos los niños del mundo entero” que le apoyen a ella y su hermano. “Al
mismo tiempo, -continúa- lanzo otra llamada a todas las madres para que apoyen a
la nuestra”.
“Una madre que sostiene a sus dos hijos y que se encuentra
en huelga de hambre desde hace 22 días; queremos que vuelva a nuestro lado y
vivamos juntos de forma estable”, dice la hija de la activista saharaui.
“Es doloroso para mí y mi hermano recibir hoy (por ayer) la mala noticia
de que nuestra querida madre ha tomado la decisión de dejar de tomar sus
medicamentos, es peligroso para ella. Ayuden a nuestra querida mamá”.
Los dos niños, además, piden que “se evite esta tragedia, que va a
repercutir negativamente sobre nuestra situación psíquica y psicológicamente”.
Hayat concluye la carta con una exclamación en la que muestran su voluntad de
ver regresar pronto a casa a su madre.
La agencia Maghreb Arabe Presse
(MAP) publicaba este domingo que un grupo de periodistas españoles se habría
encontrado con los hijos de Aminatu Haidar para entrevistarse con ellos, “sin
autorización para entrevistar a menores, conforme a las leyes nacionales e
internacionales”.
La implicación de niños para apoyar tesis políticas,
prosigue la agencia oficial marroquí citando a fuentes locales de El Aaiún, es
un acto que rechaza categóricamente el Gobierno alauí.
La familia de
Haidar, muy asustada por las posibles repercusiones que pueda tener para ellos
hablar sobre la activista, ya no concede entrevistas a los medios de
comunicación; sin embargo, los pequeños –“preocupados por el estado de su
madre”- han querido mandar esta misiva a la comunidad internacional reclamando
la vuelta de Aminatu a su lado.

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