 La Palma/ El gerente de proyectos
institucionales del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC),
Jesús Burgos Martín, aseguró a Efe que instalar el Telescopio
Europeo Extremadamente Grande (E-ELT) en la isla canaria de La Palma
es más barato, seguro y viable, en definitiva, con las escalas de
tiempo impuestas, que hacerlo en Chile.
En cuanto a ciencia de vanguardia se puede hacer tanto en el
hemisferios sur (Chile) como en el norte (Canarias), indicó Jesús
Burgos, quien comentó que de instalarse en La Palma se convertiría
posiblemente en la empresa más grande de la isla pues durante ocho
años se necesitarían 700 trabajadores para su construcción, y un
presupuesto de operación una vez puesto en marcha de 45 millones de
euros al año.
La ubicación para instalar este telescopio promovido por el
Observatorio Europeo Astral (ESO) está previsto que se decida el año
próximo y Chile y el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La
Palma, son los candidatos con más aspiraciones.
El gerente de proyectos institucionales del IAC indicó que,
además de lo anterior, las empresas españolas tienen capacidad y
credibilidad para construir elementos del E-ELT, que, con un
presupuesto de 950 millones de euros, tendrá un espejo primario de
42 metros de diámetro formado por 906 segmentos hexagonales.
Como elementos a favor de La Palma Jesús Burgos Martín señaló que
en Chile el registro de episodios sísmicos de importante calado,
desde 1973, es abrumador, frente a una sismicidad registrada en La
Palma casi inexistente en ese periodo.
Comentó que cuando se coloca un telescopio de clase media
sismicidades de este tipo pueden no ser críticas, pero sí lo son en
telescopios de clase 10-50 metros.
Y es crítico porque con un seísmo de esa magnitud la operación y
seguridad del telescopio puede verse afectada y tener que parar
incluso durante días, además de que construir un telescopio bajo
unos requerimientos de sismicidad elevada aumenta muchísimo los
costes, aseguró.
Jesús Burgos Martín mencionó otras condiciones a favor de La
Palma, como la existencia de importantes infraestructuras básicas y
avanzadas que habría que plantear desde cero en Chile, en pleno
desierto, donde habría que construir hasta las carreteras. En la
isla canaria solo habrá que mejorarlas.
Además, en Chile hay que llevar el agua en camiones y montar la
banda ancha, lo cual aumentará los costes, y también sería más
barato en La Palma en cuanto a traslados y diferencia horaria, pues
la sede de la ESO está en Alemania, e incluso en seguridad, pues
Jesús Martín Burgos comentó que en el observatorio canario nunca se
han producido robos y en Chile se estaría en un desierto.
Comentó que, además, una de las preocupaciones de los miembros de
la ESO, integrado por Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia,
Francia, Italia, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Suecia, Suiza
y España, que se adhirió en 2006, es que haya un entorno de
suministro de personal altamente cualificado.
Explicó que en La Palma están representados diecinueve países y
es habitual el intercambio de personal, y también apuntó como
ventaja de la isla canaria la proximidad entre el telescopio y la
residencia de los trabajadores.
El gerente de proyectos institucionales del IAC recordó que el
Consejo de la ESO decidirá sobre la ubicación del E-ELT teniendo
primero en cuenta criterios puramente científicos para la
investigación astrofísica.
El E-ELT se ubicará en un emplazamiento que reúna las condiciones
óptimas para que se haga la mejor ciencia posible. Una vez
garantizado esto, podrán ser otros criterios, técnicos y económicos,
los que puedan tomarse en consideración para tomar la decisión
final.
Jesús Burgos indicó que así también lo desea la comunidad
científica española, y que están convencidos también de que La Palma
reúne esas condiciones para la observación, y además esas ventajas
técnicas y económicas.
En cuanto al impacto económico, Jesús Burgos Martín dijo que de
los 950 millones de euros de inversión directa 90 se quedarían en
Canarias y de estos 81 en La Palma.
Este es un proyecto pensado para que dure entre 30 y 40 años, y
su presupuesto de operaciones para ese periodo es de 45 millones de
euros, de los que la mitad se quedarían en Canarias y de estos
últimos 18 millones en La Palma.
La operación de este telescopio requiere contratar 200 personas
de forma directa y contratos con empresas de suministros y
abastecimientos.
Según el estudio de impacto económico hecho por el IAC y la
Universidad de Baleares, la instalación del E-ELT en La Palma podría
implicar un aumento del 2 por ciento del empleo.
En cuanto a la capacidad de las empresas españolas Jesús Burgos
Martín explicó que están preparadas para hacer más del 60 por ciento
del telescopio, aunque es obvio que no ganará tantos concursos, pero
son capaces de hacerlos, insistió.
También insistió en que no hay motivo científico objetivo para
que el telescopio esté en uno u otro hemisferio, pues rechazó que
sea más interesante uno que otro, y dijo que sería volver a los
tiempos previos a Copérnico tratar de defender lo contrario.
Es cierto que hay objetos astronómicos que sólo se pueden
observar desde un hemisferio, pero no lo es que haya casos
científicos que sólo se pueden estudiar desde un lugar, afirmó Jesús
Burgos Martín, quien añadió que la ciencia de vanguardia se puede
hacer desde los dos hemisferios.

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