En veinte
semanas de actuación,
extensas áreas invadidas
por cañas, zarzas, piteras
y tuneras han desaparecido
para ser sustituidas por
fayas, laureles, viñatigos,
saos y acebiños, entre
otras especies de nuestra
laurisilva autóctona. El
objetivo de este proyecto
es crear barreras verdes
que impidan la propagación
de incendios
forestales.
Sus ciento
ochenta peones proceden de
las listas del paro y
forman parte del proyecto
'Gran Canaria Paisaje
Natural y Agrícola', un
programa impulsado por la
Consejería de Empleo,
Desarrollo Local e Igualdad
del Cabildo Insular y en el
que también colaboran el
Servicio Canario de Empleo
del Gobierno de Canarias y
el Fondo Social
Europeo.
Las
cuadrillas están
desplegadas en Guía (Zona
recreativa El Brezal), Moya
(Los Tilos de Moya), Las
Palmas de Gran Canaria
(Barranco de Guiniguada),
Valsequillo (Los Mocanes),
San Bartolomé de Tirajana
(Arteara), Teror (Cañada
de los Granadillos), La
Aldea de San Nicolás (La
Gambuesilla, Tasartico),
Telde (Los Cernícalos),
Teror (Cañada de los
Granadillos y Cabeza del
Barranco del Pino),
Valleseco (Barranco del
Barranquillo) y Santa
Brígida (Barranco del
Alonso).
A lo largo
de estas semanas de
trabajo, las cuadrillas han
extraído 12.234 metros
cúbicos de rastrojos
vegetales y 67.948
kilogramos de residuos
sólidos, contribuyendo de
manera significativa al
embellecimiento del paisaje
rural de Gran Canaria.