 Gran Canaria/ La Audiencia Provincial de Las Palmas juzga a un interno de la prisión de Salto
del Negro, de la capital grancanaria, acusado de agredir sexualmente a otro
preso, en prisión preventiva por un delito de homicidio y cuatro de robo con
fuerza. El acusado niega haber penetrado analmente al denunciante en su propia
celda, aunque sí reconoce que le gastaba “bromas” por la condición de homosexual
de la presunta víctima.
La defensa, ejercida por el letrado Juan José
Roma Gijón, pide la libre absolución porque considera que no existen pruebas
concluyentes contra su representado, mientras que el Ministerio Fiscal solicita
una pena de 12 años de prisión por la comisión de un delito continuado de
agresión sexual. El juicio, que se inició esta mañana, no quedará visto para
sentencia hasta el 22 de este mes por faltar el testimonio de la forense que
tanto el abogado como la fiscal consideran fundamental para el desarrollo de la
vista.
El acusado, Avelino José Moreno Ramos, negó los hechos de que se
le acusan y que mantuviera ningún tipo de relación sentimental o sexual con el
denunciante. Sí reconoció que le gastaba "continuas bromas" por ser homosexual,
y que el día en que ocurrieron los hechos se pelearon porque la presunta víctima
"es un chivato". Avelino afirmó que el denunciante reveló a los funcionarios que
él tenía un móvil dentro de su celda, y por esto, le pegó una patada en uno de
los pasillo, "pero nada más", asegura.
Para el acusado, el primer
encuentro directo con el denunciante tuvo lugar en su propia celda, cuando este
se presentó en ella después de que "los funcionarios, sin mi consentimiento,
decidieran metérmelo allí". Sin embargo, los dos funcionarios que prestaron
declaración durante la vista celebrada esta mañana, confirmaron el cambio de
celda y negaron que no fuera consentido. Así mismo, el subdirector de programas
de la prisión provincial explicó que el denunciante le reconoció que "mantenía
una relación con Avelino".
Este, por su parte, alega que sólo le exigió
a la presunta víctima que solicitara un nuevo cambio de celda, porque "compartir
con un maricón es motivo de burla de los demás". En varias ocasiones insistió en
que "soy heterosexual y tengo mi pareja". Por su parte, el denunciante, que
prestó declaración desde la prisión por videoconferencia, no aclaró si el cambio
de celda fue consentido por ambas partes, pero acusó a Avelino de obligarle a
realizarle varias felaciones y, en una ocasión, lo penetró analmente para
posteriormente eyacular en su boca.
Estas relaciones fueron consentidas
por miedo, alegó el denunciante, que durante toda su declaración se mostró
visiblemente nervioso.
Mientras, el perito que examinó al denunciante
confirma haber encontrado semen en el interior de su ano, pero la muestra
resulta insuficiente para determinar si pertenece al acusado o no, y por lo
tanto demostrar si hubo efectivamente violación. Así mismo, el técnico está
convencido de que la víctima "llegó a lavarse y cambiarse la ropa", extremo que
el denunciante negó durante su declaración.

Noticias Relacionadas:
|