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Lanzarote/ La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que lleva a cabo la
investigación de la Operación Unión, considera en un atestado fechado el pasado
22 de mayo que el empresario Juan Francisco Rosa iba a ser el gran beneficiado
de la operación urbanística de Costa Roja.
Esta operación urbanística
originó la operación policial, ya que el promotor inicial de los terrenos, Luis
Lleó, intenta sobornar a Carlos Espino (secretario insular del PSOE) a través de
Fernando Becerra para desbloquear los problemas legales que tienen esos terrenos
en Playa Blanca (Yaiza).
El intento de soborno se produce en junio de
2008. Espino pone los hechos en conocimiento de la Guardia Civil y comienzan una
serie de negociaciones, grabadas por la UCO, entre Becerra y Espino. El primero
dice que Lleó ya tiene un comprador para esa parcela, que valdría 18 millones de
euros y le ofrece la mitad de una comisión de unos 900.000.
Ese mismo
mes, Lleó, al que se le ‘pincha’ el teléfono, tiene múltiples conversaciones
telefónicas con banqueros, abogados y asesores en las que se especifica el
intento de compra-venta de los terrenos de Costa Roja a Juan Francisco Rosa.
Entre los interlocutores se encuentra uno de sus abogados, Manuel Matamoros, el
director de Bancaja en Arrecife, Ginés Rodríguez o el abogado de Rosa, Antonio
de la Cámara.
Tras un encuentro entre Rosa y Lleó, según se deduce de las
conversaciones de este último con otras personas, Lleó da instrucciones a su
asesor fiscal, Jerónimo Campón, para que se ponga en contacto con el asesor
fiscal de Rosa, Juan Luis Lorenzo, de Ernst & Young, para la compra venta de
Costa Roja.
Lleó, posteriormente, le dice por teléfono al abogado
Matamoros que ha cerrado las negociaciones con Rosa. Una parte de la parcela la
adquiriría Rosa subrogándose tres cuartas partes del préstamo que tiene Lleó con
Bancaja y otra parte se haría mediante en contrato privado.
NEGOCIACIÓN
CON BANCAJA
La intención de Rosa es firmar cuanto antes, siempre y cuando
Bancaja acepte. Según una conversación de Lleó, Rosa viaja a Mallorca con el
director regional de la entidad bancaria para intentar conseguir 16 millones de
euros pero el banco sólo está dispuesto a dar once millones y la operación se
complica.
En otra conversación, Rosa habla con Lleó y le pone al teléfono
al abogado Antonio de la Cámara, que le propone una nueva forma de compra: crear
una sociedad nueva. Negocian varias operaciones, entre ellas la de adquirir
también la Estación de servicio Playa Blanca y el Parque Logístico. Rosa y Lleó,
según la investigación, se conciertan para presionar a Bancaja, usando distintas
versiones, para que el banco le dé 6,5 millones a Rosa.
LANZAROTE
H2
La operación de Costa Roja se cristalizaría en el denominado proyecto
‘Lanzarote H2’, plasmado en un documento que Becerra le entrega a Espino y que
incluye más de un millón de metros cuadrados en los que habría, entre otras
cosas, una zona residencial y turística, un centro multitemático, otro
ornitológico, un campo de golf, hospital universitario, zona social sanitaria,
una incubadora de empresas internacionales, etc.
Costa Roja tiene dos
parcelas: una de 120.000 metros cuadrados en la que se iba a hacer una
urbanización de mil viviendas que se encuentra paralizada por orden judicial y
está siendo investigada por el Juzgado número 8 de Arrecife y otra mucho más
grande que incluiría el megaproyecto ‘Lanzarote H2’. Las fincas que completarían
el proyecto, según los investigadores, pertenecen a la sociedad ‘Rentalanz’, de
la que es administrador Juan Francisco Rosa.
Para poder realizar el
proyecto haría falta, según la ‘Hoja de ruta’ que encarga Luis Lleó, un cambio
en la clasificación del suelo, que debe hacerlo el Ayuntamiento de Yaiza.
También haría falta aprobar un Plan Territorial Especial Turístico (PTE) y un
plan parcial que se incluiría en el Plan General de Yaiza, que se acababa de
comenzar a tramitar y que se adjudicó al arquitecto Jorge Coderch.
MALA
SITUACIÓN FINANCIERA
La operación urbanística se frustra, en un
principio, por la mala situación financiera de Rosa, si bien en el mes de
septiembre se retoman los contactos. Lleó comenta en dos conversaciones
interceptadas, una con su abogado y otra con el director de Bancaja, que le ha
llamado Rosa para decirle que quiere el cien por cien de los terrenos que Costa
Roja tiene en Playa Blanca por cuarenta millones de euros.
Aquí se
empezaría a vislumbrar la nueva forma de desbloquear la parcela, según unos
comentarios realizados por Lleó, que dice que Rosa cree que se va a solucionar
el tema de los hoteles y que podría pedir dinero, diferentes cantidades, a
varios empresarios.
Lleó llega a decir que la ventaja que tienen él y su
socio Fernando Martín con esa parcela es que Rosa está obsesionado con ella y
que tiene mucho amor propio. La Guardia Civil cree que Rosa no puede renunciar a
la parcela porque tendría firmado algún preacuerdo de compraventa.
Dada
la falta de liquidez de Rosa, Lleó incluso intenta ejercer de intermediario en
la venta del edificio de El Mercadillo de la Calle Real, que pertenece a Rosa, a
la familia Becerra. Lleó sondea a Fernando Becerra para cerrar una operación que
la daría liquidez a Rosa y por tanto facilitaría la venta de Costa Roja.
IMPUTACIÓN
La negociación con esa parcela, dadas sus dificultades
legales, derivan hacia la intención de que los hoteleros afectados por licencias
ilegales compren trozos de suelo de dicha parcela, que iba a quedar por completo
en manos de Rosa, y lo cedan al Cabildo de Lanzarote como compensación por la
legalización de los establecimientos.
La UCO considera que Juan
Francisco Rosa sería el gran el gran beneficiado de esta operación porque
salvaría sus dos hoteles (Princesa Yaiza y Son Bou, dos de los tres que no
tendrían posibilidad de ser legalizados, según el documento elaborado por el
PSOE y presentado un año después, el 15 de octubre de 2009 cuando gobernaba en
el Cabildo) y porque pasaría a ser el propietario de los terrenos y a lograr un
beneficio económico.
La Guardia Civil considera que Rosa podría ser auto
de un delito de tráfico de influencias y además, en dos autos firmados por el
juez César Romero, el 5 de febrero y el 1 de abril de 2009, se nombra al
empresario Juan Francisco Rosa como imputado en el procedimiento.
Este
empresario , en un escueto comunicado, aseguraba la semana pasada que no ha
participado en ninguna trama para la construcción de la urbanización Costa Roja
en Playa Blanca y que si tal trama ha tenido lugar es “por completo ajeno a
ella”.

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ojala en mi tiera hubiese gente como el dispuesta a invertir, a gastar y a generar riquezas para la tierra y para las gentes de la misma.
que se creen que es lanzarote?una isla que hoy es lo que es gracia a empresarios como este hombre porque como fuese por sus politicos o por la plebeya clase obrera..todavia estaban recogiendo platanos por toda la isla!!venga ya!!