 Canarias/ El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha explicado que la llegada
de inmigrantes a través de las costas en 2009 -7.285 personas- se redujo "a casi
la mitad" respecto al año anterior -13.425- y, en el caso de la entrada a través
de Canarias, ha sido la más baja de los últimos diez años.
Durante la
presentación del balance de la lucha contra la inmigración ilegal 2009,
Rubalcaba ha dicho que la crisis ha frenado la entrada de extranjeros ilegales a
través de los aeropuertos, procedentes sobre todo de suramérica, y ha atribuido
la reducción de las llegadas a través de las costas a la presión policial y los
acuerdos con los países de origen.
Respecto a las expulsiones, han
aumentado las devoluciones de inmigrantes que se encontraban en España un 25 por
ciento (10.616 en 2008, frente a 13.278 en 2009), sobre todo de los extranjeros
ilegales relacionados con actos delictivos -en 2009 hubo 7.591 y en 2008,
5.564-, que fueron un 36 por ciento más el pasado año.
"Hacemos una
política de expulsiones que está prioritariamente dirigida a aquellos ciudadanos
que viven ilegalmente en nuestro país y que tiene relación con la delincuencia,
aquellos que son potencialmente peligrosos para nuestro país", ha dicho el
ministro del Interior.
Con la llegada de menos inmigrantes se ha reducido
el número de repatriaciones, que fueron 38.129, frente a las 46.731 de 2008 (el
18,41 por ciento); también el de devoluciones (cuando intentaban entrar por
barco, principalmente), de 12.476 de 2008 a 7.526, el 39,68 por
ciento.
El ministro ha destacado el descenso en un 75 por ciento de las
entradas a través de Canarias (2.246 el pasado año, 9.181 en 2008), "la cifra
más baja desde el año 2000", y también que por primera vez en ese periodo "ha
habido 4 meses en los que no ha llegado ningún inmigrante ilegal a
Canarias".
A través de Ceuta y Melilla entraron 1.108 inmigrantes (1.210
en 2008) y aumentaron las llegadas por costas de la península y Baleares, ya que
hubo 5.039, frente a 4.244 en 2008.
Para Rubalcaba, estos datos reflejan
el "éxito" de la política que el Gobierno puso en marcha en 2006, cuando se
produjo una entrada masiva de inmigrantes por medio de embarcaciones, 39.180
personas, y ha destacado que por tercer año consecutivo ha habido un descenso de
las llegadas por las costas.
"Ese descenso tiene que ver con la actividad
de las Fuerzas de Seguridad del Estado, con los procesos de repatriación y,
sobre todo, con la cooperación con los países de origen y tránsito", entre los
que ha citado Argelia, Marruecos, Mauritania, Senegal y Mali.
A lo largo
de 2009 no se registró ninguna entrada de estas embarcaciones procedente de
Senegal, país en el que se han realizado campañas para explicar a los jóvenes
que si quieren abandonar su país lo hagan con un contrato de trabajo.
El
ministra ha advertido de que "la presión de África va a continuar" por la crisis
económica que sufre este continente y ha recordado que Grecia e Italia han
seguido teniendo "una presión tremenda" de los flujos migratorios.
El
Gobierno aumentó el número de efectivos policiales en fronteras e inmigración un
55 por ciento desde 2003 y realizó el pasado año un 29 por ciento menos de
denegaciones de entrada, habitualmente a través de aeropuertos y puertos (12.226
en 2009, 17.358 en 2008), refleja este balance.

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