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Gran Canaria/ El Real Murcia endosó este sábado la primera derrota del nuevo año a
una UD Las Palmas que perdió el choque en los primeros veinte minutos de juego
tras una salida fulgurante y que después se mostró totalmente impotente para
llegar con peligros hasta la meta de Alberto.
La UD saltó al terreno de juego con ganas de sentenciar pronto
y dejar claro ante su afición que la reacción de los dos últimos partidos era
real. Así, no se habían agotado los primeros cinco minutos de choque y ya había
dispuesto de dos ocasiones muy claras, en ambos casos en los pies de Salomón
Rondón.
En la primera, en el segundo minuto de juego, Diego León y
Pignol engarzaron una perfecta pared que culminó el francés con una asistencia a
la que el venezolano no llegó por milímetros. Y en la segunda, poco después de
que Saúl estuviera a punto de robarle la cartera a Iñaki Bea y plantarse sólo
ante Alberto, Rondón se adelantó a Albiol y no pudo en el uno para uno con el
meta visitante.
Sin embargo, en la primera ofensiva pimentonera llegó el primer
mazazo de la tarde. Pedro hizo una buena jugada por banda izquierda que culminó
con un pase de la muerte al que no llegó por poco Natalio, pero la jugada
continuó con un nuevo centro desde la derecha que llegó a los dominios del
propio Pedro, que no perdonó y batió por debajo de las piernas a Pindado.
Pese al gol el público veía otra actitud en los jugadores y
empezó a animar al equipo para buscar la reacción. Lejos de ello, en la
siguiente ofensiva visitante tras una pérdida de balón de Saúl el Murcia montó
un rápido contragolpe que culminó Miguel García trabando a Chando. La clara
falta la lanzó Bruno para que la barrera desviase a córner, en cuyo saque Iñaki
Bea cabeceó sorprendentemente sólo para aumentar las rentas rojillas.
Por si el 0-2 fuera poco en el siguiente ataque, una perfecta
contra por derecha, Isaac puso el esférico desde la línea de cal y Natalio
cabeceó a las mallas. El tanto fue muy protestado ya que los jugadores amarillos
reclamaron que el auxiliar había levantado el banderín, aunque un árbitro
chulesco al máximo ignoró las protestas y concedió el tanto, al parecer ya que
lo que señalaba su ayudante era un posible penalti por manos de Miguel
García.
Si en el último encuentro del pasado año el público castigó la
desidia de sus jugadores abandonando sus asientos, en esta ocasión respondió al
0-3 con nuevas muestras de apoyo al equipo al entender que el resultado era
injusto y la actitud positiva.
A partir de ahí, y durante el resto del encuentro, la UD lo iba
a intentar una y otra vez para estrellarse con una muralla de jugadores rojos en
campo rival mientras el Murcia lo intentaba a la contra. Y lo cierto es que
antes del descanso estuvo más cerca el caerto visitante que el primero isleño.
Así, en el minuto 27 un remate tras otro córner de Pedro lo sacó bajo palos la
zaga, poco después Lamas estuvo providencial para evitar un cara a cara de
Chando con Pindado y por último el meta sacó un disparo abajo de Natalio.
La última ocasión amarilla del primer periodo no pudo continuar
adelante por la chulería de un mal colegiado, aunque no influyó en el resultado,
que cortó el ataque para atender a un jugador visitante que había sido golpeado,
supuestamente en el rostro, en el saque de una falta ejecutada por Sergio
Suárez.
En la reanudación, Sergio Kresic -aunque el que se sentaba en
el banquillo era Diego Quintero- no introdujo variantes y mantuvo el mismo once.
Los grancanarios lo intentaban una y otra vez, pero eran incapaces de llegar con
peligro hasta el área rival. Sin embargo, el Murcia gozó de nuevo de dos
ocasiones muy claras, la primera tras una gran jugada de Escudero, que no atinó
en el remate final, y poco después con un disparo flojo de Natalio.
Después de esta ocasión llegó la primera variante de UD con la
incorporación de Marcos Márquez por Sergio Suárez. Pero ni con esas. Los
amarillos eran incapaces de crear peligro y sólo la entrada del otro gemelo,
Francis, por Juanpa, llevó a la UD a intentarlo de nuevo, primero con un
lanzamiento desviado del recién incorporado y poco después con un cabezazo del
propio canterano que sacó con una mano Alberto a córner.
Desde la grada se veía con impotencia como la UD era incapaz de
llegar hasta los dominios de Alberto con peligro. La telaraña planteada por José
González abortaba una y otra vez las intentonas isleñas y sólo un nuevo remate
de cabeza, esta vez de Rondón, llevó el 'huy' al graderío, aunque el esférico
acabó mansamente en las manos de Alberto. Y fueron los visitantes los que
estuvieron a punto de lograr el cuarto, aunque Pindado sacó una gran mano en un
uno a uno con Capdevila.
Al final, primera derrota de 2010 de una UD Las Palmas que ve
rota así su racha de dos triunfos consecutivos y que de nuevo lleva las dudas a
una afición que de nuevo respondió en buen número y que pese al resultado tan
adverso cuando se llevaban poco más de 20 minutos de juego animó en todo momento
a sus jugadores.

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