 Tenerife/ La primera fase del futuro anillo insular de fibra óptica de Tenerife, que se
extenderá desde el área metropolitana hacia el sur, hasta San Miguel de Abona,
concluirá en noviembre de este año, anunció este miércoles el presidente del Cabildo de
Tenerife, Ricardo Melchior.
El presupuesto de esta fase del cableado, que
discurrirá en casi todo su recorrido por los márgenes de las autopistas, es de
ocho millones de euros y su puesta en marcha supondrá una conexión de banda
ancha de alta velocidad de carácter neutro, abierto a los operadores
privados.
Normalmente son los operadores privados los que extienden sus
propias redes de cable, pero en Canarias, dados los elevados costes, se requiere
del impulso público, explicó el director de la Agencia Canaria de Investigación,
Innovación y Sociedad de la Información, Juan Ruiz.
De los ocho millones
de euros, el Cabildo de Tenerife aporta 500.000, y los otros 7,5 millones los
adelanta el Gobierno autonómico mediante un préstamo sin intereses que la
corporación insular irá devolviendo entre 2012 y 2023.
El Gobierno de
Canarias destinará la misma cantidad a Gran Canaria para el despliegue de su
propia red de fibra óptica, dentro de un programa global de 37 millones para
conseguir la conectividad de alta velocidad en las telecomunicaciones.
El
anillo insular de telecomunicaciones de Tenerife tendrá conexión con el punto
neutro de acceso a internet (NAP) que se instalará en el polígono industrial de
Granadilla, en donde se conectará con los cables submarinos que llegarán a la
Península, Gran Canaria, La Palma, el occidente africano y el continente
americano, dentro del proyecto Alix.
El NAP estará operativo en marzo de
2011, según adelantó Ricardo Melchior.
El proyecto Alix, que asciende a
un total de 110 millones de euros entre inversión pública y privada, pretende
convertir a Tenerife en el nodo principal de las telecomunicaciones del África
occidental.
Para la conducción del cable de fibra óptica, se empleará un
vehículo especializado para la ejecución de microzanjas, de manera que la
ejecución de las obras no interferirá con el tráfico de vehículos, explicó la
responsable de carreteras del Cabildo, Mónica Méndez.
Carlos Alonso,
consejero de competitividad del Cabildo, dijo que el anillo insular de
telecomunicaciones es una pieza esencial del proyecto Alix y señaló que la
segunda fase llevará a la extensión de la fibra óptica al norte y suroeste de la
isla.
Ricardo Melchior destacó la importancia para la economía de
Tenerife y para la competitividad de sus empresas de la conexión de alta
velocidad con el exterior.
A partir de esta red troncal de fibra óptica,
los operadores privados extenderán su red capilar por la geografía
insular.
Los operadores de telecomunicaciones siempre tendrán sobrecostes
en sus actuaciones en las islas, de ahí la importancia de que el Estado apruebe
en su presupuesto medidas compensatorias, como ocurre en el transporte, subrayó
el director de Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la
Información, Juan Ruiz.

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