|
San Sebastián/ Como se esperaba, la UD Las Palmas inició el encuentro con un
once en el que la noticia más destacada estaba en el lateral izquierdo, donde
Samuel suplía a Dani López. De entrada, conociendo ya que el Hércules había
caído en casa con el Castellón y un triunfo le situaba líder, la Real Sociedad
salió en busca del área de Pindado, aunque los amarillos se defendían bien a la
espera de sorprender a la contra.
Y tras un primer intento de Nsué, que remató
desviado, la
primera ocasión nítida fue isleña. Balón largo sobre Francis Suárez, los
centrales y el portero dudan entre sí y el canterano intenta controlar,
con tan
mala fortuna que el balón da en el pie de Zubikarai y tras rechazar en
Francis
se fue fuera, como bien se podía haber ido dentro si la fortuna le
hubiera
acompañado mínimamente. A renglón seguido Diego León lo intentó desde el
círculo
central, aunque sin suerte.
La mejor ocasión local llegó en el minuto 10 cuando
un centro
de Griezmann se lo 'tragó' Pindado y Nsué, entrando en carrera, remató
con su
pierna derecha y el esférico se fue al travesaño, para luego repeler la
zaga
amarilla. La Real dominaba, pero no aparentaba peligro, mientras que la
UD
seguía esperando sus oportunidades y estas empezaron a llegar. En el
minuto 28
Saúl no acertó con el pase de la muerte a Rondón tras una rápida contra,
y poco
después el asturiano remató fuera a la salida de una falta tras un
resbalón de
Ansotegui.
Aunque la ocasión más clara, tras perdonar Jaime
Latre una
clara amarilla a Rivas, la tuvo Darino. Justo después de un susto en el
área de
Pindado tras resbalársele el esférico al meta y rebotar en la espalda de
Nsué
completamente sólo y tras un lanzamiento lejano de Griezmann, Diego León
bota un
córner que peina Rondón, toca Saúl y el argentino, sólo ante el portero
local,
controló con dificultad y su zurdazo final se fue lamiendo el palo.
En la segunda parte el partido se volvió loco. Tras
tener casi
todo el primer tiempo el choque dominado pese a no tener el balón, en el
inicio
de la reanudación la UD perdió por unos momentos su posición en el campo
y lo
iba a pagar encajando el primer tanto tras un doble error de Pindado.
Primero
porque el abulense sacó mal en un saque de puerta, y después porque el
pase
largo hacia Carlos Bueno parecía propicio para que el meta saliera de su
área a
despegar, pero por contra, se quedó parado y el punta donostiarra se
adelantó a
la zaga para picarle el balón por encima del cancerbero para poner el
primer
tanto de la tarde en el luminoso ante la algarabía de una afición que se
veía
líder de nuevo.
Sin embargo, la UD reaccionó de inmediato y Rondón
estuvo cerca
del empate en una pifia de Zubikarai que no supo aprovechar. Después, un
despeje
de puños de Pindado cayó en las botas de Elustondo, pero su vaselina se
fue
fuera. Kresic introdujo entonces a Sergio por su hermano Francis y poco
después
llegaría la igualada. El recién incorporado puso un balón al área que
Diego León
peinó en el punto de penalti para que el venezolano controlara con la
derecha y
rematara con la izquierda para hacer justicia a lo que se había visto
durante el
partido.
El tanto fue una auténtica loza para los locales, que
perdían
continuamente el esférico. Así, apenas un minuto disparó desviado y
segundos más
tarde un buen zapatazo lejano de Sergio Suárez lo desvió a córner
Zubikarai. En
el saque del mismo Diego León puso el balón en el área y Darino se jugó
la
cabeza para anticiparse a la defensa y enviar un auténtico obús al fondo
de las
redes donostiarras.
La Real intentó reaccionar entonces. Primero con un
zurdazo de
Griezmann, el francés fue el mejor de su equipo, que se fue lamiendo el
palo, y
más tarde a base de cambios ofensivos, dando entrada el técnico a
Zurutuza,
Aguirretxe y Songo'o. Sin embargo, Las Palmas defendía bien y los
locales apenas
podían crear peligro, siendo sus opciones más claras y zurdazo de Labaka
al
lateral de la red y un remate de Zurutuza que sacó bien a córner
Pindado. Eran
minutos en los que los isleños controlaban perfectamente y agotaban el
tiempo
pese a la insistencia de Jaime Latre, un colegiado aragonés que parecía
tener
más prisa que los propios jugadores locales para que el esférico se
pusiera en
juego, llegando a mostrar hasta tres cartulinas amarillas a jugadores de
UD por
supuestas pérdidas de tiempo.
Y en esas tuvo la UD la gran ocasión de apuntillar el
partido.
Corría el minuto 89 cuando Rondón, sin notarse el cansancio en él de los
minutos
anteriores y la pesadez del terreno de juego por la intensa agua que
caía, se
fue por banda derecha y le regaló el cuero a Saúl para que pusiera el
tercero en
el luminoso. El asturiano quiso ajustar su remate lejos de Zubikarai y
lo hizo
pero muy flojo, dando opción a que Ansotegui metiera un pie milagroso
casi sobre
la línea de gol que evitaba la puntilla.
Tremendo error lo iba a pagar caro la UD, y además
con toda la
mala suerte del mundo unida a la espalda de Juanpa. Y es que un centro
sin
aparente peligro de Songo'o desde la derecha lo remató bastante mal
Labaka de
espaldas a la red, pero con tanta fortuna que el balón rozó en la
espalda del
'21' amarillo y envenenó el disparo para que Pindado no pudiera
desviarlo y
viera como el 2-2 subía de forma injusta al luminoso.

Noticias Relacionadas:
|