 Las Palmas de Gran Canaria/ La acusación pública y particular y la defensa han pedido este martes una pena de 29
años y cuatro meses de cárcel para el francotirador que mató a una mujer e hirió
a dos hombres en el barrio de La Feria de la capital grancanaria el 5 de marzo
de 2009, porque le practicaron "brujería".
Así lo ha manifestado un
policía que participó en su detención ante la Audiencia de Las Palmas, durante
el juicio celebrado contra el acusado, José Antonio Sánchez Mateo, para quien
las partes, previo acuerdo antes de celebrarse la vista, han solicitado además
la prohibición de residir y acudir a la capital grancanaria durante 10 años, una
vez que cumpla la condena privativa de libertad.
Además, el acusado, que
ha reconocido los hechos y sobre el que se han aplicado los atenuantes de
embriaguez y enajenación mental, deberá indemnizar al marido de la mujer
asesinada, Pilar Megías Vallejo, en la cantidad de 180.000 euros, y a sus dos
hijos con 30.000 euros a cada uno.
El policía que declaró ante el
tribunal señaló que el acusado, de 42 años cuando sucedieron los hechos, le
manifestó que el "barrio le había hecho el mal" y que cuando ese día salió a la
calle sobre las 17.30 horas "la señora" (la víctima) le "miró mal y le
disparó".
Además ha afirmado que el acusado le dijo que tenía más armas
en su vivienda, aparte de la carabina "Savage" del calibre 22 con la que efectuó
los disparos ese día, que, según ha declarado otro policía, estaban "todas
operativas".
La fiscal ha solicitado una pena de 14 años y 10 meses de
prisión por el delito de asesinato, y 7 años y 3 meses de prisión por cada uno
de los delitos de tentativa de asesinato de Juan Pablo Hernández Santana y
Alejandro Monzón Gordillo, si bien al primero de ellos deberá de abonarle 300
euros en concepto de indemnización.
Según la fiscal, el acusado deberá
indemnizar a Cristian Alonso Santana por los daños causados en su vehículo con
625 euros y al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria con 390 euros por los
desperfectos causados en las instalaciones deportivas municipales días
antes.
El 28 de febrero el acusado disparó con su carabina, al menos en
diez ocasiones, desde la ventana de su vivienda contra la puerta metálica del
campo de fútbol.
El abogado de la defensa, Carlos Navarro, que en un
principio solicitaba la absolución de su cliente, ha manifestado que estudiará
la petición de ingreso en un centro psiquiátrico del acusado, quien en el
momento de los hechos presentaba "un trastorno esquizoide de la personalidad que
alteraba en gran medida sus facultades volitivas e intelectuales", según el
escrito de la fiscal.
La acusación particular ejercida por Manuel Alcedo,
en representación del viudo y los dos hijos de la fallecida, ha explicado que la
prohibición de acercarse o residir en la capital grancanaria era precisa porque
la hija de la víctima reside en el barrio donde ocurrieron los hechos.

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