 La Palma/ El Ayuntamiento de Tijarafe trabaja ya en un recurso de alzada para
frenar la demolición de las casetas ubicadas en el Porís
de Candelaria, un enclave situado desde hace décadas en un
acantilado del municipio, y que la Dirección General de Costas
considera "peligroso".
Según publicaba el Boletín Oficial de la Provincia en su edición del
lunes 22 de febrero, la Dirección General de Costas establece el plazo
de un mes para iniciar la demolición de las casetas o, en su defecto,
para la presentación de un recurso de alzada que el propio alcalde de
Tijarafe, Marcos Lorenzo, ya ha anunciado que trabajan en é” para ser
presentado en plazo.
Para Marcos Lorenzo, “de ninguna de las maneras este enclave merece la
pena que desaparezca llevándose por delante, no sólo un trozo de la
historia del municipio sino un importante punto de atracción
turística”, y que pasa por ser uno de los lugares más visitados.
Según el alcalde de Tijarafe, no tiene sentido la aplicación de una ley
que busca el interés público. En este sentido, Marcos Lorenzo considera
que “se está lesionando más que protegiendo puesto que no existe ningún
tipo de proyecto alternativo para la zona”, y apunta a una inversión
importante por lo complicado que resultaría la demolición de las
casetas en un acantilado “donde no puede llegar maquinaria, donde es
muy difícil trabajar en una cueva enorme” y, de cualquier manera,
insiste “donde no se ofrece nada al público al que se pretende
defender”.
Uno de los argumentos que ha esgrimido la Dirección General de Costas
para la recuperación del dominio público en este acantilado es el
“peligro para las personas” que supone la posibilidad de un
derrumbamiento. Marcos Lorenzo respondía este argumento asegurando que
“si el Porís de Candelaria es peligroso, peligrosísima es La Caldera de
Taburiente, que ahí sí que ha muerto gente; peligrosísimas son las
carreteras que atravesamos todos los que vivimos en esta comarca todo
los días y peligrosos son todos y cada uno de los barrancos de la isla
de La Palma”.
Sin embargo, tal y como asegura el propio alcalde de Tijarafe, “hasta
la fecha y que se haya documentado, nadie ha muerto por un
desprendimiento en el Porís de Candelaria”. Por ello consideran el
argumento de la peligrosidad como “muy curioso” porque, asegura Marcos
Lorenzo, “la Dirección General de Costas ha invertido en algunos
caminos de muy difícil acceso y que presentan derrumbes continuamente y
que se venga a preocupar ahora por el Porís de Candelaria en medio de
este proceso de recuperación posesoria”.
El plazo está sobre la mesa, un mes a contar desde el pasado martes 23
de febrero para el inicio de la demolición de las casetas o, en su
defecto, para hacer valer un recurso de alzada en el que ya se está
trabajando desde el ayuntamiento y que tienen pensado presentar “en
tiempo y forma”.

Noticias Relacionadas:
|