 Las Palmas de Gran Canaria/ Las buenas prácticas
demostradas por el municipio grancanario de La Aldea de San Nicolás,
al crear 41 empleos y mejorar su paisaje a partir de un proyecto
para erradicar la mosca blanca que afectaba a su principal sustento,
el cultivo del tomate, aspiran a ser premiadas por la ONU.
Este triple reto es el que ha logrado, con financiación del
Servicio Canario de Empleo y ayuda técnica de la Consejería de
Agricultura del Ejecutivo regional, la Agencia de Desarrollo Local
de La Aldea, según explicó hoy a Efe su responsable, Sergio
Rodríguez, quien se congratuló de que ya figure en el catálogo de
buenas prácticas del Ministerio de Vivienda.
Este Plan integral de fomento del empleo y la higiene rural del
municipio ha sido seleccionado, junto a otros 37 proyectos
españoles, en el VIII Concurso internacional de Buenas Prácticas que
organiza cada dos años el programa de Naciones Unidas para los
Asentamientos Humanos.
Todos ellos competirán, el de La Aldea como único representante
de Canarias, por ser consideradas la mejores prácticas en materia de
vivienda, transporte, accesibilidad, lucha contra la exclusión
social o sostenibilidad, con el objetivo de mejorar la calidad de
vida de los ciudadanos.
Sergio Rodríguez explicó que la primera fase del proyecto de La
Aldea, ya finalizada, se inició hace seis meses con un presupuesto
de 281.000 euros que aportó el SCE y la finalidad de erradicar de
terrenos públicos y privados la plaga de mosca blanca que afectaba a
los cultivos de tomate, actividad de la que vive directa o
indirectamente, dijo, entre el 80 y el 90 por ciento de sus 9.200
habitantes.
El responsable de la Agencia de Desarrollo Local destacó que se
trataba de la primera vez que se autorizaba a intervenir en terrenos
de cultivo privados para acometer labores de limpieza agrícola y
destacó la importancia de hacerlo, ya que, además de atajar la
expansión de esta plaga, se evita así la acumulación de residuos que
favorecen los incendios forestales.
Para ejecutar este plan se contrató durante seis meses a 41
trabajadores del municipio, lo que supuso atender a otra de sus
prioridades básicas, el alto desempleo que se registra, una
situación que, según resaltó, afecta en la actualidad a 1.304
habitantes.
Retirar vertidos como mallas, alambres, lana de roca (el sustrato
donde se cultiva en la actualidad) y mangueras de 60 invernaderos y
caminos públicos y privados con una superficie de 40 hectáreas
también ha contribuido notablemente a la mejora del paisaje de este
municipio del noroeste de Gran Canaria.
Ahora, su Agencia de Desarrollo Local busca financiación para
acometer una segunda fase de este proyecto que se dedicaría a la
eliminación de todos los residuos vegetales recogidos en los
terrenos en los que se ha intervenido.
Y es que estos residuos, fundamentalmente tomateros secos,
permanecen apilados en los invernaderos a la espera de ser tratados
en una biotrituradora, cuyo coste ronda los 100.000 euros.
Este proceso, y un posterior compostaje, explicó Rodríguez,
permitiría "poner en valor el uso de los tomateros para un uso
ganadero, como estiércol para los corrales de los animales", un
objetivo que la Agencia de Desarrollo Local de La Aldea no dejará de
perseguir.

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