
Corralejo/ Fuerteventura/ El Tribunal Supremo inadmite el recurso de casación interpuesto
por las entidades mercantiles Delval Internacional, SA y
Sincronía 99, SL, por lo que emite el décimo resultado
favorable a los vecinos. Efigenia Morera, de 81 años de edad y vecina del casco viejo de
Corralejo, en el municipio majorero de La Oliva, podrá próximamente
registrar su vivienda a su nombre.
Un inmueble adquirido por su marido
en 1959 y que la sociedad Delval Internacional, SA registró en 2001. El
Tribunal Supremo ha inadmitido a trámite el recurso de casación
interpuesto tanto por esa entidad como por Sincronía 99, SL, y declara
firme la sentencia interpuesta por la Audiencia Provincial de Las
Palmas en febrero de 2008 por la que se legitima la titularidad de la
vivienda a favor de la vecina.

El resultado ha sido acogido de buen grado por el comité de afectados,
que basa el éxito de las sentencias y resultados favorables que están
emitiendo los distintos tribunales en el hecho de que todos los vecinos
y vecinas decidieran unirse y actuar de forma conjunta para defender el
legítimo derecho sobre sus propiedades.
En esta ocasión, los representantes del comité valoran “bastante
positivamente” que en este litigio haya intervenido la sociedad
Industrias Theron Dos, SL; una de las empresas “fantasma” que conforman
todo el “entramado urbanístico empresarial” que los vecinos han
denunciado ante la justicia y del que forman parte Delval
Internacional, SA, Sincronía 99 y Jaime Elizalde, quien al constituir
la empresa Industrias Theron Dos, SL realizó una ampliación de capital
aportando la vivienda que legítimamente pertenece a Ifigenia Morera. La
jueza señaló en su día “la relación existente entre todos los
demandados”
El hecho de que fueran Delval Internacional, SA y Sincronía 99, SL las
entidades mercantiles que interpusieran el recurso de casación ante el
Alto Tribunal, en lugar de Industrias Theron Dos, SL, demuestra, a
juicio del comité de afectados que los responsables del entramado
únicamente recurren las sentencias al objeto de “perder tiempo” y
constantan, además, que los demandados “no han abonado las costas de
ninguno de los juicios que han perdido”, señaló Gregorio Benítez, hijo
de Efigenia Morera.
Otro de los representantes del Comité, Gregorio Benítez, expresó su
deseo de que las personas que conforman el entramado empresarial “se
vayan del pueblo”, tras comprobar que todos los vecinos se han puesto
en pie de guerra para evitar la pérdida de sus viviendas.
EL CONFLICTO
Cabe recordar que el origen del conflicto surge en el año 2001 cuando
la sociedad Delval Internacional, SA adquirió por silencio
administrativo la finca donde se ubican las viviendas y registró todos
los solares a su nombre.
Estos solares, según denuncia el comité de afectados, ya tenían
propietarios desde hacía más de cincuenta años aunque las personas que
adquirieron las vivienda en aquel entonces no consideraron necesario
desplazarse hasta Lanzarote, donde antaño se encontraba ubicado el
Registro Mercantil, para registrar los inmuebles. Una circunstancia que
fue aprovechada por Delval Internacional, SA y todo el entramado de
empresas configurado en su entorno.