 Logroño/ El equipo
español de Copa Davis subió frente a Suiza el primero de los cuatro
escalones que le separan de una nueva 'Ensaladera' en una eliminatoria
que empezó torcida con la derrota de Nico Almagro frente a Stanislas
Wawrinka, pero que se fue enderezando al amparo de David Ferrer,
encargado de conducir a España hacia el triunfo ante las ausencias de
Rafa Nadal y Fernando Verdasco.
La Plaza de Toros de la
Ribera de Logroño fue el escenario en el que la infantería del tenis
español, sin generales como Nadal y Verdasco, reivindicó su
importancia. Albert Costa se ha cansado de repetir en la capital
riojana que hay una decena de jugadores que pueden ayudar al vigente
bicampeón y Ferrer, Almagro, Robredo y Granollers le han dado la razón.
En una situación parecida, el equipo suizo se plantó con la ausencia
clave del mejor jugador del mundo, Roger Federer, pero con un habitual
del 'top 20' mundial como Stanislas Wawrinka, cuyo rostro ilustra el
desarrollo de la eliminatoria. Sonriente tras conquistar el punto
inicial, 'Stan' acabó agotado y desquiciado en la tercera jornada,
rompiendo una raqueta y encarándose con el público español en el
partido contra Ferrer.
Porque el alicantino desquició al
número uno helvético en el cuarto punto de la ronda, el que otorgó el
pasaporte español para cuartos de final, donde ya espera la Francia de
Tsonga y Monfils. "La palabra líder es estúpida en este equipo", dijo
Ferrer tras su segundo triunfo, pero lo cierto es que él guió a España
hacia la victoria con dos triunfos incontestables en tres sets, el
primero contra Marco Chiudinelli.
Las buenas sensaciones
que sigue dejando el equipo español en la Copa Davis, donde se mantiene
invicto como local en este siglo, permiten realizar una lectura
positiva incluso del único tropiezo de la ronda. Almagro perdió contra
Wawrinka, pero lo hizo tras cinco sets y cuatro horas de partido,
anticipando un cansancio acumulado tras el partido de dobles que
resultó letal para el suizo en su tercer encuentro del fin de semana.
En este choque inaugural de la última jornada, Ferrer, pletórico de
forma, desarboló completamente a Wawrinka, antes de Almagro cerrara su
herida con un cómodo triunfo sobre Chiudinelli que redondeó el éxito
español, el noveno consecutivo en una ronda de Copa Davis. El partido
del murciano fue intrascendente gracias a Ferrer, pero también gracias
al novedoso doble español.
Ante la ausencia del habitual
dúo Feliciano-Verdasco, Albert Costa entendió que lo mejor era alinear
una pareja acostumbrada a foguearse en el circuito ATP, la formada por
Tommy Robredo y Marcelo Granollers, que al fin pudo debutar en la
competición. Los catalanes no decepcionaron y voltearon la eliminatoria
el sábado, anticipando una jornada dominical que resultó perfecta para
la 'Armada'.
De esta forma, el defensor de la
'Ensaladera' alcanza los cuartos de final de la competición, donde
deberá jugar a domicilio, rompiendo una racha de cinco rondas
consecutivas en casa. Dentro de cuatro meses, Francia, verdugo de
Alemania este fin de semana, pondrá de nuevo a prueba la fortaleza del
equipo español.

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