 Santa Cruz de Tenerife/ Una "separación temporal". Así ha definido hoy el alcalde de Santa Cruz
de Tenerife, Miguel Zerolo, la reedición del pacto que Coalición Canaria
(CC) y Partido Popular (PP) han mantenido esta legislatura hasta la
salida de Ángel Llanos del gobierno municipal en julio de 2009. Zerolo
se alegra de que no se haya llegado al "divorcio", gracias al compromiso
del PP, en boca de su presidenta insular, Cristina Tavío, de que no se
vuelvan a dar "protagonismos individuales", en clara alusión a Llanos,
que no acudió a la rueda de prensa y sobre el que no se ha adelantado
qué departamento ocupará.
Corrales dice que el pacto entre CC y PP es un "negocio entre trileros"
El CCN felicita a CC y PP por el nuevo pacto en la capital tinerfeña
Así, el PP asumirá las áreas de Economía y Hacienda (que ocupaba
Llanos), Recursos Humanos (que se baraja como la posible nueva ubicación
del ex primer teniente de alcalde), Oficina Municipal de Información al
Consumidor (OMIC), Sanidad y Calidad Ambiental, Organismo Autónomo de
Cultura (OAC), Patrimonio Histórico y los distritos de Anaga y Salud La
Salle. Además, ocupará una tenencia de alcaldía, no la primera, que
seguirá ostentando Manuel Parejo.
En cuanto a quienes ocuparán las distintas áreas, Tavío ha adelantado
que durante este miércoles se celebrará una reunión interna del partido
en el que se hará el reparto, en el que, dijo, "todo es posible" ya que
no se ha acordado ningún veto a ningún concejal. A pesar de perder
algunas áreas como Deportes, Tavío ni Zerolo consideran que el PP haya
perdido peso político con el nuevo gobierno.
Ambos dirigentes aseguraron que la reedición de este pacto, que podría
suponer una quema electoral para el PP, se basa en la necesidad de unir
fuerzas para combatir la crisis y la recuperación de la confianza
perdida. Sobre esto último, Tavío aseguró que el nuevo equipo de
gobierno del PP será un equipo "más cohesionado" en el que se evitarán
"los protagonismos personales".
El objetivo principal pues, estar unidos para crear empleo y superar la
crisis. Concretamente, la "elaboración de unos presupuestos municipales
realisatas, adaptados a la situación actual y donde se priorice la
generación de empleo", "impulso del nuevo planeamiento urbanístico
(PGO), "agilizar ante otras administraciones obras pendientes",
"promoción del comercio y el turismo", una "apuesta por las políticas
sociales" y, en resumen, "mejorar la calidad de vida de los ciudadanos".
EL OCASO DE LLANOS
La reedición del pacto, tras ocho meses después de que se rompiera,
empezó a fraguarse a principios de este año, y puede tener su razón en
las desavenencias en el seno del Gobierno. Así, la actitud mantenida por
los concejales de Ciudadanos en asuntos como el apoyo a la moción para
derribar el mamotreto o, principalmente, su negativa a apoyar el Plan
General de Ordenación (PGO) podrían estar en el trasfondo de este nuevo
golpe de timón de Zerolo.
No obstante, la reedición no deja de ser sorprendente en tanto el
alcalde de la capital tinerfeña no ha ocultado, a través de sus actos,
su voluntad de ‘quemar' la figura del líder del Partido Popular (PP)
según dicen, por la posibilidad de que éste desaloje a Zerolo de la
Alcaldía en las próximas elecciones.
La estrategia de Zerolo de ir restando protagonismo a Llanos tras
convertirse en primer teniente de alcalde y concejal de Economía y
Hacienda se remonta a la decisión adoptada a principios del año 2009, de
convocar un gobierno de concentración entre todas las fuerzas políticas
presentes en el Consistorio capitalino, al parecer, para enfrentarse
mejor a la crisis económica.
El 13 de enero de 2009 el alcalde proponía al término de la celebración
de un pleno extraordinario en el que se aprobaron los presupuestos de la
capital a los grupos de la oposición --PSOE, CCN y Ciudadanos-- formar
'un gobierno de concentración' para evitar enfrentamientos y afrontar
unidos la crisis económica.
Unos meses después, en mayo de 2009 la estrategia dio un nuevo golpe de
efecto al apartar al líder ‘popular' de la gestión de la Sociedad de
Desarrollo, al considerar que utilizó este área como un ayuntamiento
paralelo con objetivos electorales, tal y como han denunciado miembros
de la oposición en el Ayuntamiento y ha sugerido el propio Zerolo.
El golpe de gracia lo dio el alcalde el 28 de julio de 2009, cuando en
un escueto comunicado anunciaba su decisión de prescindir de Llanos en
el gobierno. En aquel momento no dio razones específicas, pero en
posteriores declaraciones a los medios no tuvo reparos en asegurar que
se le había agotado la paciencia. En concreto, culpó a Llanos de
mantener "adrede" una actitud para "tensionar" las relaciones entre
ambos partidos, lo que supuso "la gota que colmó no el vaso, sino el
balde".

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