 Las plantas vivaces y perennes pueden vivir más de dos años y no
mueren con la llegada del invierno, como las de temporada, es decir las
anuales. Sin embargo, ambas tienen algunas diferencias que debes saber.
Las vivaces, por ejemplo, se marchitan en invierno, mientras que las
perennes conservan sus tallos y hojas durante todo el año.
El
principal problema de una planta vivaz es que cuando llega el frío del
invierno se secan sus tallos y hojas. Aunque algunas de ellas pueden
mantener una pequeña roseta de hojas pegada al suelo, como es el caso
de la Milenrama y la Gaillardia.
Sin embargo, sus raíces siguen vivas bajo tierra y cuando pasa el
invierno, y llega la primavera, vuelven a brotar con mucha fuerza. Un
claro ejemplo son la Peonía, el Astilbe, la Helianthus, o la
Delphinium. No debes confundirlas con las plantas bulbosas, como el
Jacinto, el Narciso o el Tulipán, ya que tienen una estrategia similar,
aunque no son iguales.
El Acanto, la Hortensia de invierno, la Festuca azulada, la Lavanda, la Cineraria, el Geranio o el Clavel son
plantas perennes. Éstas no pierden durante el invierno sus tallos ni
sus hojas. Por esta razón, durante el invierno están igual que en
primavera, verano y otoño, con todas sus hojas.
Son
plantas vivaves y perennes son herbáceas, es decir no leñosas, como los
árboles y arbustos y que duran varios años. Al mantener sus hojas y
tallos durante el invierno, sobre todo en el caso de las perennes, son
una buena opción para que tu jardín o terraza no pierdan color durante
esta época tan gris el año.
Usos de las plantas vivaces y perennes
Las Vivaces y Perennes son unas utilísimas plantas para todo jardín o
para cultivar en macetas. Gracias a ellas puedes crear preciosos
arriates, parterres, borduras, rocallas, macetas y jardineras.
Los arriates son generalmente rectangulares, alargados y estrechos, con
un fondo de seto, valla o muro. Las plantas más altas se ponen detrás y
las más pequeñas delante. También se pueden combinar en los arriates
otras especies, u otro tipo de plantas como son los arbustos, las Bulbosas y las Anuales o plantas de temporada.
Por otra parte, los macizos son conjuntos de flores que se pueden
contemplar desde todos los ángulos posibles. Algo imposible con los
arriates, puesto que tienen un muro o seto detrás.
Las
formas de los macizos son muy variadas. Pueden ser regulares, creando
cuadrados, rectángulos, círculos, o medias lunas. Pero también pueden
ser irregulares que se caracterizan por sus bordes sinuosos. El macizo
puede estar formado por una sola especie o por más de una, pero
teniendo muy en cuenta los colores de cada una para no crear una mezcla
informe de colores sin ningún tipo de belleza.
Por
otra parte, están los parterres, que son igual que los macizos, pero se
diferencian porque están delimitados por una bordura. Esta bordura
suele estar hecha por arbustos bajos que admiten el recorte, como es el
caso del Boj, la Santolina, la Lavanda, o el Evónimo.
Los
parterres de formas geométricas han sido, y son, elementos
fundamentales en los jardines geométricos, es decir los más formales.
Hay maravillosos ejemplos de diseños con parterres en grandes mansiones
y palacios históricos.
Además, están los bordes o
borduras de los caminos o los que se crean alrededor de un macizo de
arbustos. Pueden hacerse con una línea de plantas Perennes, formando lo
que se llama una bordura. Para ello puedes utilizar plantas como la Santolina, la Lavanda, la Salvia, o la Vinca.
Es preferible que la bordura sea de un sólo color antes que una mezcla
sin sentido de varios colores. Pero si al final te decantas por varios
colores procura que al menos sean de la misma gama para mantener una
armonía en el jardín.
También puedes crear rocallas con las
plantas vivaces y perennes. La rocalla es una superficie que
generalmente se encuentra en una pendiente, en la que se combinan
plantas y piedras. En ellas se pueden plantar arbustos, vivaces y
perennes, Bulbosas y plantas de temporada.
Dentro de las
plantas Vivaces y Perennes hay una serie de especies que tienen poca
altura y crecen extendiéndose por el suelo. Se les llaman tapizantes.
Estas plantas son ideales para usar en rocallas, ya que cubren los
huecos y se desparraman entre las rocas. También hay arbustos, plantas
crasas y algunas trepadoras que, debido a su porte bajo y extendido, se
usan como tapizantes para cubrir el suelo.

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