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lunes, 15 de marzo de 2010 |
 El Rey sufrió este lunes un
ligero traspié sin consecuencias durante la inauguración de la T3 del
aeropuerto de Málaga, poco antes de su intervención ante más de 500
personas. Afortunadamente, el incidente no llegó a mayores.
En esta ocasión el traspié de Don
Juan Carlos no fue tan aparatoso como el sufrido el 29 de mayo
de 2008, después de un discurso ante 1.200 personas en el Círculo de
Economía, en el Palacio de Congresos de Barcelona, donde se celebraba la
cena de gala del cincuentenario de la institución.
Aquel día, el monarca tropezó bajando unas escaleras y fue
gracias a sus guardaespaldas que el tropiezo no tuvo consecuencias
peores. Este lunes, sin embargo, Don
Juan Carlos sólo ha sufrido un traspié sin consecuencia ante el
auditorio que esperaba su alocución en el acto oficial de puesta en
servicio de la nueva terminal del aeropuerto de Málaga.
Durante el mismo, y ante más de 500 personas, el Rey destacó que
la nueva terminal
permitirá "dinamizar la actividad económica y comercial, en particular,
el sector turístico de Málaga y del conjunto de Andalucía".
"La modernización que supone la nueva infraestructura nos debe
llenar de orgullo en la medida en que nos ofrece las herramientas
necesarias para estimular la actividad del tejido productivo y asegurar
mayor movilidad y mejor interconexión internacional", manifestó el Rey
quien, junto a la Reina doña Sofía,
agradeció el trabajo desarrollado por los empleados que han hecho
posible la nueva terminal aeroportuaria.

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