"Para qué voy a responder eso, me parece tan
estúpido eso que no hay ni que responder. Creo que ni los que lo
señalan lo creen", manifestó Chávez al ser preguntado por la prensa
sobre la acusación de nexos entre su Gobierno y la banda terrorista
ETA, al término de un encuentro con el presidente bielorruso, Alexander
Lukashenko.
El presidente venezolano dijo que el caso abierto por
el juez Eloy Velasco, en el que se señalan "indicios" de "cooperación
gubernamental venezolana" con la supuesta alianza de ETA y las FARC es
"una locura, porque no hay ni una sola prueba que sustente la
acusación".
Chávez invitó a preguntarle al ex presidente del
Gobierno español Felipe González "por qué hizo aquel convenio" con el
entonces presidente venezolano Carlos Andrés Pérez "a través del cual
llegó un grupo de personas que pertenecieron a la ETA y que son ahora
venezolanos y están casados y tienen hijos y hasta nietos".
"Estamos
seguros que no están participando en ninguna actividad de terrorismo",
dijo, en referencia a los once presuntos etarras que llegaron a
Venezuela en 1989 en virtud de aquel acuerdo, tras el fracaso de las
negociaciones de Argel entre el Gobierno español y la banda terrorista.
Agregó, no obstante, que si le "demostraran otra cosa, con pruebas irrefutables, la situación cambiaría".
El
juez Velasco procesó el pasado 1 de marzo a varios presuntos miembros
de ETA y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por
colaborar presuntamente para atentar contra altos cargos colombianos en
España.
Según indicaron hoy fuentes judiciales españolas, el juez
ha cursado ordenes de detención internacional de los procesados, entre
ellos Arturo Cubillas Fontan, uno de los once presuntos etarras que
llegaron en 1989 a Venezuela.
Cubillas, casado con una ciudadana
venezolana de origen vasco que ha ocupado varios cargos públicos desde
que Hugo Chávez llegó al poder en 1999, ocupó en 2005 el cargo de
director adscrito a la Oficina de Administración y Servicios del
Ministerio de Agricultura y Tierras, y tiene nacionalidad venezolana.
El
pasado 1 de enero, el Gobierno venezolano emitió un comunicado en el
que rechazó la denuncia del juez sobre su supuesta vinculación con una
alianza de ETA y las FARC, y calificó las consideraciones del
magistrado de "señalamientos inaceptables", de "naturaleza y motivación
política".
"En el mencionado auto, se hace referencia a un
ciudadano que reside en Venezuela desde el mes de mayo de 1989, como
producto de los acuerdos entonces alcanzados por Carlos Andrés Pérez y
Felipe González", indicó entonces la Cancillería venezolana en su nota.
Desde
que se conoció el auto del juez Velasco hace quince días, Chávez y
otros miembros de su Gobierno han denunciado en repetidas ocasiones una
presunta campaña de la derecha española en su contra, de la que, en su
opinión, forma parte la denuncia relacionada con ETA.
El
presidente venezolano reiteró hoy que no quiere dañar las relaciones
con España, pero señaló que "no entiende" cómo el presidente del
Gobierno,
José Luis Rodríguez Zapatero, puede poner en peligro la relación con Venezuela por defender al ex presidente español
José María Aznar.
"No
entiendo por qué Zapatero defiende a Aznar por el hecho de que sea un
ex presidente. A eso le llaman la solidaridad automática, y eso sí es
malo", dijo.
Subrayó, como ya lo dijo la semana pasada, que si
las relaciones se dañan "España tiene mucho más que perder" y abogó
porque la "sindéresis" vuelva a regir las relaciones entre ambos países.
Chávez
volvió a denunciar, como lo ha hecho en anteriores ocasiones, que Aznar
"sabía" del golpe de Estado de 2002 contra él y dijo que Zapatero no
debería molestarse cuando se califica al ex presidente de "mafioso",
"porque lo es".
Afirmó que las relaciones con Madrid no sufrirán
por mucho que le ataque la prensa o la derecha española, aunque sería
diferente si el "irrespeto" viene del gobierno de Zapatero, y entonces
el "daño" sería mayor para España porque podría afectar a las
inversiones que tienen sus empresas, especialmente en el petróleo y el
gas.
Al referirse al juez Velasco, Chávez señaló unas fotos que
han sido publicadas en la prensa de este país en las que se ve al
fallecido dirigente de las FARC Raúl Reyes recibido en el año 2000 por
el gobierno autónomo valenciano, presidido por Eduardo Zaplana del
conservador
Partido Popular (PP) y del que formaba parte entonces el magistrado.
Reveló
que él también recibió en aquella época a Reyes, a petición del
entonces presidente colombiano Andrés Pastrana pero, dijo, "en privado
y en secreto".