Los animales vuelven a vivir tranquilos
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Jose Vicente Cobo
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viernes, 19 de marzo de 2010 |
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¿Es
posible reparar el daño causado a la naturaleza y los animales? La
Fundación Gabriele se creó con este fin y ya está demostrando que no
sólo sirve para reparar el daño hecho a las plantas, animales y la
naturaleza, sino que es un gran regalo tambien para las personas. Así,
hace unos años, se empezaron a crear espacios en los que pueden vivir
los animales, devolviéndoles su hábitat natural. A la tierra pacífica
de la Fundación Gabriele también han sido traídos animales que por fin
pueden llevar una vida digna y sin miedos. Lo que se ha llevado a cabo
en estos pocos años es inmenso y conmueve el corazón de todo amigo de
los animales.
En
ese lugar, que cariñosamente llaman "La Tierra de la Paz" viven
animales que han sido rescatados de una vida con grandes sufrimientos,
incluso salvados del matadero. Ahora tienen un nuevo hogar en esta
Tierra pacifica, donde viven felices sabiendo que nunca serán
sacrificados y que podrán llegar hasta el final de sus días viviendo
con personas que los cuidan y se ocupan de ellos. En la Tierra de la
Paz se restablece la relación de amistad y unión entre las personas y
los animales, perdida en nuestra sociedad y que gracias a esta
fundación vuelve a ser una realidad. Los
mismos cuidadores cuentan que los animales son unos seres maravillosos
y muy sensibles que reaccionan ante cosas que las personas no podemos
reconocer fácilmente, por lo que entenderles sólo es posible si se
establece una relación interna con ellos.
Las
experiencias vividas por estos cuidadores en "La Tierra de la Paz
demuestra que existe una dimensión de entendimiento desconocida entre
las personas y los animales. Algo que se puede aprender a tener con
todos los animales, también con los animales de granja que no quieren
ser sacrificados ni vivir explotados en la ganadería intensiva como muy
a menudo son obligados a vivir. Es interesante comunicar con ellos,
aprender como quieren hablar con nosotros y establecer así una relación
muy diferente y especial.
El
reto para los cuidadores de animales en la Tierra de Paz es también
desarrollar una comunicación con los animales salvajes. Aprender a ser
más sensibles y aprender de nuevo el lenguaje del corazón tal como nos
ha mostrado Gabriele, para volver a ganar una confianza que el ser
humano nunca debió perder. Algo que también puede proponerse aprender y
practicar usted. Al fin y al cabo ellos son nuestros hermanos menores
con los que deberíamos estar en paz y unidad.

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