comprar viagra onlinecomprar propecia

El mar herreño tenía ceniza del incendio de La Palma, dos meses después

Imprimir E-Mail
(1 voto)
EFE/ Ana Santana   
jueves, 29 de julio de 2010
20100729-634159996529640000w.jpgCanarias/ Un equipo de investigadores que a finales de septiembre de 2009 recogía fauna pelágica en aguas de El Hierro encontró, para su sorpresa, que en la superficie marina había cenizas del gran incendio forestal de La Palma, del que se cumple un año el 1 de agosto.

El inesperado descubrimiento se realizó durante la campaña TFMCMB/2009 que emprendió el Museo de Ciencias Naturales de Tenerife del 20 al 27 de septiembre del año pasado, casi dos meses después del incendio forestal que asoló los montes palmeros, según recuerda en una entrevista a Efe Fátima Hernández, conservadora de Biología Marina de la institución.

20100729-634159995550577500w.jpgLa campaña tenía como puerto base La Restinga y su objetivo era recolectar fauna pelágica de profundidad, estudios que se complementaron con muestreos terrestres de aves y geología-paelontología.

Para ello se llevaron a cabo más de treinta pescas con redes especiales para plancton de profundidad, sobre fondos de más de mil metros, así como arrastres neustónicos como manga de patín -en superficie- tanto diurnos como nocturnos.

Fueron en concreto esas muestras de la zona superficial las que presentaban un color negro. Los pescadores acompañantes comentaron a los científicos que llevaban observando durante algún tiempo la presencia de cenizas también en sus aparejos de pesca.

La campaña se realizó en el Mar de Las Calmas, una zona protegida -salvo cuando hay temporales del sur-suroeste- y previsiblemente las cenizas, en ausencia de viento y corriente, quedaron "atrapadas" en la superficie marina.

Los investigadores proyectan publicar en breve un estudio sobre este hecho, pues no existen referencias de fenómenos similares, y subrayan el interés de analizar cómo los incendios inciden sobre las comunidades marinas, en este caso, la planctónica.

Hernández precisa que, aunque en este caso se trataba de material quemado de bosques, en otros países hay proyectos que están estudiando los efectos de la ceniza del volcán islandés Eyjafjalla sobre la fauna marina, aunque son estudios que hay que analizar en amplios periodos de tiempo para poder concluir sus consecuencias.

El medio marino es complejo, explica la bióloga, y prueba de ello es que también hay estudios en los que se indica que las tormentas de arena procedentes de África aportan partículas minerales al océano (hierro por ejemplo) que parecen incidir sobre la fertilidad de las aguas.

Al respecto, señala que el plancton marino "es tratado injustamente e ignorado erróneamente", pues tanto el fitoplancton como el zooplancton son los pilares de la vida marina.

El primero (organismos vegetales) es el "oxigenador" de la atmósfera, el auténtico pulmón del planeta -emite el 60-70 por ciento del oxígeno que se exhala a la atmósfera-, en mayor escala que bosques y selvas, aunque no se da la importancia que merece.

Además actúa como "sumidero" o captador del dióxido de carbono desde el aire hacia las aguas.

Por otro lado, el zooplancton alimenta a muchos animales marinos, tiene un papel relevante en la cadena trófica y algunas de sus especies son indicadores de pesca, de contaminación y también del cambio climático.

Cuando hay derrame de petróleo, como ahora en el golfo de México, las imágenes impactantes son del crudo sobre fauna macroscópica -aves marinas o peces-, pero también hay un desastre ecológico importante a nivel microscópico, pues impide que la luz llegue a estos organismos que son la base de la vida en el mar, detalla.

Los investigadores del plancton se enfrentan a un "campo arduo pero gratificante" así como a un trabajo duro en el mar, pues deben invertirse horas, a veces simplemente esperando a que las redes bajen hasta el fondo marino y vuelvan a subir con las muestras y en el laboratorio donde pasan mucho tiempo identificando.

Los biólogos del equipo del Museo de Ciencias Naturales de Tenerife han hecho pescas por las profundidades marinas canarias desde 1990, en un proyecto que se completó ocho años después en Cabo Verde y en 2000 en las islas Salvajes.

El resultado de estas campañas es un lote "importantísimo" de material compuesto "por miles de ejemplares", puesto que se trata de microfauna.

Además, se decidió regresar el año pasado a El Hierro, una isla que en el primer proyecto consiguió resultados "bastante interesantes" en cuanto a la biodiversidad de organismos pelágicos.

El estudio de las muestras recogidas en El Hierro no ha acabado y abarca grupos de moluscos, larvas de peces, medusas, crustáceos de todo tipo y gusanos, por citar sólo algunos.

El análisis puede llevar un trabajo de muchos meses en laboratorio, ya que en una muestra pueden haber miles de ejemplares de distintos grupos zoológicos -que requieren tratamientos diferenciados- de los cuales unos siempre están en el plancton y otros son huevos y larvas de otros organismos que formarán parte de otras comunidades cuando sean adultos, como estrellas de mar, erizos o determinados peces.

"La planctología desvelará aún muchas incógnitas. Por ejemplo, recientemente se han descrito especies nuevas de moluscos, o fases larvarias de decápodos que hasta ahora no se conocían", explica Fátima Hernández.

Una particularidad de las comunidades planctónicas es su escasa movilidad, también dependen de factores como la temperatura, la salinidad y el viento.

Y si bien el plancton no tiene capacidad de natación, "migra", es decir se desplaza de día y noche, y la bióloga marina recuerda que, en un muestreo nocturno en aguas de El Hierro, los investigadores se percataron de que unos organismos muy curiosos se hallaban alrededor del barco.

Examinados en los laboratorios, los identificaron como moluscos, que sin embargo no aparecían durante el día. Otro misterio más de los océanos, subraya.
Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario

busy
Noticias Relacionadas:
 
Anote y Comparta:
Delicious
Meneame
Digg
YahooMyWeb
Technorati
Generated in 3.79076 Seconds