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En una entrevista a Efe, Cabrera dijo que de lo que se pretendía
en un principio a lo que se ha aprobado hay mucha diferencia, al
contemplarse una serie de excepcionalidades que definen las
autorizaciones siempre y cuando se defienda el interés general.
La definición de las excepcionalidades y en especial el
establecimiento de grandes superficies y centros comerciales
cerrados estarán determinados por un plan territorial específico de
equipamiento comercial, por lo que Comercio ha encargado a Gesplan
siete planes y "se prevé que el avance de los mismos estará listo
para mediados de 2009".
Es precisamente esta planificación territorial, explica, "la que
definirá dónde se pueden instalar grandes superficies y dónde
centros comerciales cerrados, así como su número".
"Esto no quiere decir que la normativa sea un cheque en blanco
para la instalación de grandes superficies", argumenta el director
general de Comercio, pero definirá con antelación suficiente dónde
se podrá instalar un centro comercial mayor de 9.000 metros
cuadrados y cuántos se pueden instalar.
En concreto, en La Laguna, Arturo Cabrera asegura que "ya no cabe
ningún centro comercial más", si bien es cierto que "en Montaña
Pacho hay una licencia de Eroski, que sigue subjudice por un proceso
judicial abierto entre el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de
La Laguna a causa de un plan territorial".
Respecto al centro comercial Alcampo, sobre el que pesa una
sentencia del TSJC que declara ilegal la ampliación de la galería
comercial al carecer de licencia, Cabrera señaló que "el
hipermercado, por un lado, y un centro comercial, por otro, la nueva
ley definirá si el territorio lo permite, si se puede ampliar o no,
previo informe positivo del Cabildo".
La Directiva se fundamenta en criterios territoriales y
medioambientales, de ahí el cambio normativo que realiza el Gobierno
Canarias sobre la Ley de Comercio de 2005 que actualmente está en
periodo de alegaciones.
No obstante, las condiciones especiales de Canarias determinan
que se van a mantener tres tipos de excepcionalidades fundamentadas
por el territorio: el hecho archipielágico e insular, fragmentación
del territorio y protección de más de un 50 por ciento del suelo.
Se mantienen tres tipos de autorizaciones sin licencia: para
grandes superficies a partir de 2.500 metros cuadrados; los centros
comerciales cerrados que según la futura ley serán los que tengan
más de 9.000 metros cuadrados sólo de superficie comercial ; y los
grandes establecimientos discontinuos, o grandes cadenas de
distribución.
Sin embargo, argumenta el director general de Comercio,
precisarán de licencia comercial los establecimientos que superen la
superficie de hasta 15.000 metros cuadrados en Tenerife y Gran
Canaria; 10.00 metros cuadrados en Lanzarote y Fuerteventura; 5.000
en La Palma y 1.000 metros cuadrados en La Gomera y El Hierro.
Cabrera aclara que podrán crecer sin autorización los
establecimientos menores de 2.500 metros, pero a partir de ese
número determinado de metros estarán sometidos a autorización para
fomentar la competencia al ser los que consumen más territorio.
Además, será el plan territorial específico de equipamiento
comercial para cada una de las islas el que definirá el tipo y
dimensiones de negocio a implantar.
Sin embargo, la Confederación de Federaciones de Comerciantes
(Confeco) se revela con la idea de que las grandes superficies
campen a sus anchas en las islas.
De hecho, ha confeccionado un documento alternativo a la nueva
Ley de Comercio en el que se expone la necesidad de limitar la
concesión arbitraria de licencia para proteger más a las pymes.
Y también que los centros comerciales que superen los 6.000
metros cuadrados necesiten de la autorización comercial y no los de
9.000 metros cuadrados, como suscribe el anteproyecto.
Confeco espera que la dirección general de Comercio entienda que
la Directiva de la UE no es una imposición que obliga a la
modificación, sino que "permite sólo una revisión", por lo que se
opone a la implantación masiva de establecimientos de descuento duro
o permanente, entre otras medidas.
La simplificación administrativa es otra de las "bondades" de la
Directiva que defiende el director general de Comercio, ya que a
partir de ahora y gracias a una ley "paraguas" aprobada por el
Ministerio, explica, "las resoluciones tendrán que ser resueltas en
el plazo de un mes y si no serán positivas".
Otro concepto fundamental es que "la tramitación de una licencia
tendrá que ser resuelta en seis meses y si no el silencio es
positivo", añade Cabrera, e incluso "los informes por parte del
Cabildo y Ayuntamiento tendrán el plazo de un mes y si no el
silencio es positivo".
Además, la documentación se presentará en la ventanilla única
virtual o presencial en la dirección general de Comercio, y desde
allí comenzarán los trámites con las demás administraciones.
La Directiva Bolkestein también afecta a las resoluciones de
trámites entre los ciudadanos y la administración, que se agilizan y
simplifican.
Cabrera reincide en señalar que la Ley de Comercio está en
periodo de alegaciones, por lo que todos los agentes sociales tienen
la posibilidad de mejorarla.
Respecto al informe elaborado por la Universidad de La Laguna que
demuestra que no es necesario modificar la ley de Comercio por la
entrada en vigor de la Directiva Bolkestein, Cabrera no está de
acuerdo.
A su juicio, no se puede utilizar la población para definir el
área de influencia, y de manera restrictiva, argumenta, "no defiende
el interés general al utilizarse un criterio económico, es decir,
tantos metros ocupados igual a tanto consumo".
"Al pequeño le parece mucho y al grande le parece poco, con lo
cual estamos en el camino correcto", señala Cabrera en relación a
las evaluaciones realizadas sobre la futura Ley de Comercio, y ahora
de lo que "se trata es de buscar el equilibrio para que sea el
consumidor quien elija".
Sin embargo, se queja de la falta de diálogo con el presidente de
Fedeco, Luis de Miguel, respecto a las alegaciones realizadas a la
ley de Comercio por la patronal al "no considerarme el interlocutor
adecuado, por lo que han declinado la reunión a la que se les
convocó".
Reivindica además la política efectuada por el Gobierno canario
desde 2003 hacia el pequeño y mediano comercio, y en especial alude
al Decreto de 2005 que "tuvo el apoyo de todos los sectores
comerciales a excepción de grandes superficies".
Además, indica, "es la única comunidad en todo el país que tiene
tres modalidades: grandes superficies, centros comerciales y centros
de distribución, siendo este último punto el que hace especial
hincapié en el territorio".
Quiere dejar claro que desde 2002 a 2008 se han invertido 42
millones de euros en todas las islas en zonas comerciales abiertas
en 34 municipios canarios, una inversión que tendrá continuidad
hasta 2015.

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