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Según Carlos Ravelo, se trata de una
tergiversación intencionada de la información, puesto que el texto al que en
Madrid se le ha dado el visto bueno es tan sólo un borrador, ni siquiera un
texto legal. Cuenta Ravelo que este borrador se le ha presentado a los
funcionarios de la capital, y se les ha preguntado si les parece bien, si se
adapta "a la directiva que quiere liberalizarlo todo", (directiva de
liberalización de servicios de la Unión Europea (UE), más conocida como
directiva Bolkestein ), y éstos han dicho que sí. "No se trata de una
aprobación de un texto legal...", insiste el portavoz de Fedeco.
Señala Ravelo que lo que esto viene a manifestar es que precisamente lo
que pretende la directiva es la liberalización total: "Si mandas un borrador
simplemente de manera oficiosa, no oficial, para que te den el visto bueno,
y te dicen que todo es correcto, es precisamente porque esa normativa
es ultraliberalizadora", dice, explicando que al final no se ha
apreciado ninguna medida que proteja un equilibrio comercial en Canarias
entre las formas de pequeñas y medianas empresas y los grandes centros
comerciales.
Este texto, que dice haber recibido hace tres días, ("además un
borrador lleno de tachaduras, un tema asqueroso,... no lo había visto nunca
y llevo 14 años en esto), es una "carta blanca para promotores inmobiliarios
y multinacionales".
"Con esta norma se puede instalar lo que te dé absolutamente la gana,
sujeto tan sólo a criterios subjetivos en manos del Director General de
Turno", sentencia. Cuenta que si en la actualidad existen unos
criterios objetivos que hacían referencia a unos determinados metros por
municipio o nivel de población para determinar la creación de grandes
superficies, con esta reforma de la Ley "se cargan todo eso y dicen, pues
les autorizamos una gran superficie, si cumple, si trae normas de calidad,
si crea empleo... factores absolutamente subjetivos... ¿Eso quién lo valora?
El Director General de Turno".
Afirma que a Fedeco esto no le parece nada correcto. "Nos parece una
carta blanca para la instalación de más multinacionales, sin respeto al
tejido comercial y al empleo que crea, porque al final esto puede provocar,
más en la situación de crisis que tenemos, la debacle absoluta en el
ámbito comercial".
"Es un abandono total, y es una pena que un Gobierno que se
autotitula como nacionalista no esté cumpliendo como tal, y que sea el
primero en acceder a coincidir con los intereses de las multinacionales
extranjeras y promotores inmobiliarios. La verdad que es una auténtica
pena", concluye Ravelo.

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