 Santa Cruz de Tenerife/ La Cámara de Comercio de
Santa Cruz de Tenerife afirmó este lunes que el aumento en un 55 por ciento
en la inversión pública en Canarias en el último trimestre de 2008
ha sido "insuficiente" para el sector de la construcción, que sigue
"ahogado" por la débil demanda y las dificultades de financiación.
Así se refleja en el Boletín de Coyuntura Económica Sectorial
para el IV trimestre de 2008 elaborado por los Servicios de Estudios
Económicos de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, en el
que se refleja que la crisis "sigue castigando de forma especial a
la construcción en Canarias", afirma la entidad en un comunicado.
La construcción continúa moviéndose en parámetros negativos
prácticamente en todas las variables, como los visados de dirección
de obra, el número de certificaciones, la compraventa de viviendas,
el empleo y los precios.
Los únicos datos positivos son los del aumento en la licitación
oficial y en las certificaciones fin de obra pública, pues los
contratos de obra publicados en los boletines oficiales que licitan
las distintas administraciones han aumentado en un 54 por ciento
para las obras de edificación y en un 55 en las de ingeniería civil.
Sin embargo, el comportamiento más favorable de la inversión
pública de los últimos meses de 2008 no ha tenido el peso suficiente
para cambiar el rumbo del balance anual de la construcción, con una
actividad que descendió en un 16 por ciento respecto a 2007.
La mayor actividad de inversión pública se registró en diciembre
con una tasa anual del 138 por ciento, lo que supone "un importante
apoyo para el sector, cuya recuperación pasa ineludiblemente porque
se siga incrementando las partidas de inversión pública y despejando
la maraña burocrática que está taponando la ejecución de múltiples
proyectos", según el presidente de la Cámara, Ignacio González.
Asimismo, el presidente considera que el compromiso del Gobierno
de Canarias de declarar de interés general las obras y proyectos
contemplados en los presupuestos autonómicos de 2009, por un valor
de 1.034 millones de euros, es "una medida que va a incentivar la
actividad del sector, siempre y cuando la Administración sea
sensible a la hora de ponderar la adjudicación de obras o servicios
a las empresas canarias".
Aunque la participación de las compañías del Archipiélago en los
contratos de obra pública se ha incrementado en los últimos años
entre un 10 y un 40 por ciento, el presidente de la Cámara considera
que "el sector de la construcción en Canarias ha alcanzado un nivel
de madurez más que suficiente para no tener que ir de la mano de
empresas de carácter nacional".
"Hay que intentar que del dinero de los canarios ayude a las
empresas de las islas porque de esta manera repercuta directamente
en el empleo y en la prosperidad del Archipiélago", añade.
A su juicio, "es obvio" que no se pueden cambiar las reglas de
juego y la libre concurrencia es un aspecto que determina la
adjudicación.
Sin embargo, la Cámara entiende que las empresas canarias tienen
que buscar las fórmulas que garanticen su participación directa en
la ejecución de las infraestructuras públicas, y una de ellas es la
Unión Temporal de Empresas de capital canario.
Según el Boletín de Coyuntura, la caída en el consumo y la falta
de financiación "siguen estrangulando" a los constructores de las
islas, como revela la reducción en un 65 por ciento en el número de
visados de dirección de obra.
También el número de certificaciones de obra bajó en un 15,8 por
ciento en el cuatro trimestre respecto al mismo periodo de 2007, por
efecto del descenso de las viviendas de promotores privados en un 16
por ciento.
Otro indicador de la debilidad del consumo es la bajada en el
número e importe de las hipotecas en el cuarto trimestre con caídas
de un 15 y un 38 por ciento, respectivamente.
Además, la compraventa de viviendas se redujo en un 31 por
ciento, según la Estadística de transmisiones de derechos de la
propiedad del INE, con descensos en la vivienda usada en un 46 y en
la nueva en un 13 por ciento.
Por ello advierte de que "el clima de confianza de los
constructores canarios está bajo mínimos", puesto que su sector es
el más afectado por la adversa situación económica.
El presidente de la Cámara reitera "la necesidad de que se relaje
la política crediticia, que es la clave más importante para
reactivar la economía canaria, inyectando liquidez a las empresas y
capacidad de consumo a las familias".

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