|
Las Palmas de Gran Canaria/ “Las empresas familiares canarias deben ser
valoradas y consideradas como se merecen: como una de las principales
locomotoras de nuestra economía regional”. Con estas palabras cerraba
su intervención el presidente de la Cámara de Comercio de Las Palmas,
Ángel Luis Tadeo, en el ‘IV Encuentro de la Empresa Familiar’,
organizado por la Cámara de Comercio de Las Palmas y por el Instituto
de Estudios de la Empresa Familiar (IPYMEF).
Cerca de 150 empresarios se dieron cita hoy en el
Hotel Santa Catalina para acudir a la inauguración del ‘IV Encuentro de
la Empresa Familiar’, según afirma la Cámara en un comunicado. Un
evento, que año tras año, "ha ido ganando en reconocimiento" no sólo,
por el alto número de empresarios y empresarias que acuden a él, sino
también, por la "relevancia e importancia" de los ponentes invitados.
Emilio Butragueño, Sebastián Álvaro, Vicente Lluch y Jaume Tomás
Carulla son los protagonistas de una jornada en la que, cada uno de
ellos, expondrá a los presentes su experiencia personal y profesional.
El presidente cameral indicó, durante su intervención, que las empresas
familiares canarias deben ser “valoradas y consideradas como se se
merecen”, por entender, que conforman “un sector importante para
nuestra economía regional”. Consideró, además, que la familia tiene un
papel característico en este tipo de empresas por “el valor de la
experiencia y porque aportan ideas para los nuevos negocios de futuros
emprendedores”.
Por otra parte, el presidente de Ipymef, Ramón Pérez Hernández, informó
que el 80 por ciento de las empresas canarias son ‘familiares’, y que
sólo el 4 por ciento de ellas consigue llegar a la tercera generación.
En este sentido, factores como la falta de comunicación entre
fundadores y sucesores, la carencia de liderazgo, la ausencia de toma
de decisiones en momentos complicados e incluso la falta de compromiso
hacia la empresa, constituyen algunos de los elementos que inciden
directamente en la ‘mortalidad’ de este tipo de empresas, según el
analisis global realizado del sector por el Ipymef.
Por este mismo motivo, Ramón Pérez, indicó que el cambio generacional
sigue siendo “el punto más vulnerable de la empresa familiar”, teniendo
en cuenta que, “el 90 por ciento de las empresas familiares en el
Archipiélago no se ha planteado la sucesión”.
“En estos tiempos que apuntan ‘complicados’, lo importante para una
empresa familiar no son las horas de trabajo, sino la intención y el
interés que invertimos en ellas. Por ello es necesario trabajar sobre
unas actitudes: amar a la empresa de una manera adulta, creer en uno
mismo, trabajar las fortalezas y dejar a un lado las debilidades;
arriesgarse; y pensar como un propietario, y no como un trabajador”,
afirmó el presidente de Ipymef.
Por su parte, Inés Jiménez, consejera de Industria, Comercio y
Artesanía del Cabildo de Gran Canaria, precisó que, de lo que no carece
las empresas canarias es de capacidad, esfuerzo e imaginación. “Ser
empresario no es fácil, pero el empresariado de Canarias nos ha
demostrado que es capaz de reponerse en momentos difíciles”.
La viceconsejera de Economía y Asuntos Económicos del Gobierno de
Canarias, Matilde Asián, recalcó durante su intervención que las
empresas familiares constituyen un pilar fundamental, no sólo para la
economía nacional, sino también, para la economía mundial. No obstante,
argumentó que las empresas familiares deben hacer frente a tres
factores: al acceso al crédito; al difícil proceso sucesorio que, según
la viceconsejera, “es uno de los aspectos más importantes dentro de la
economía familiar, ya que el 60 por ciento no llega a la segunda
generación”, y por último, la importancia de estar continuamente
formándose para mejorar sus métodos de eficacia y eficiencia.
En este mismo sentido, Ángel Luis Tadeo, hizo un llamamiento a todas
las instituciones para que apostaran por las empresas familiares
apoyándolas en su proceso sucesorio, además de indicar, a estas
empresas, su responsabilidad en poner no sólo ‘ilusión’, factor que
considera no menos importante, sino también, formación. “Las empresas
familiares deben formarse cada día, y no sólo los miembros ‘familiares’
de la empresa, sino también, los futuros sucesores de la misma”,
aseveró.
LAS MUJERES CASI INXISTENTES
Según datos de IPYMEF, el 40 por ciento de las empresas familiares
canarias son sociedades limitadas, y el 45 por ciento son comercios
minoristas. Además, en el Archipiélago, el 50 por ciento de las
empresas familiares las han puesto en marcha empresarios individuales o
autónomos, y el capital y los directivos son familiares.
Siguiendo estas cifras, el 80 por ciento de este tipo de empresas no
tiene un Consejo de Administración, por lo que la dirección del negocio
se centra en una única persona, ya sea empresario individual o
administrador único.
Pero realmente lo que ‘preocupa’ a los profesionales del sector, según
el escrito de la Cámara, es que la mayoría, concretamente un 80 por
ciento de empresas familiares españolas, no tiene aún planificado su
proceso de sucesión y la mitad de los empresarios no se ha planteado
hacer testamento.
Por otro lado, es significativo que la plantilla de mujeres es casi
‘inexistente’, ya que tan sólo 9 por ciento de la plantilla de empresas
familiares en España la conforman personal femenino.

Noticias Relacionadas:
|
gracias
David