"No hemos encontrado supervivientes", declaró el portavoz del equipo de rescate, Gagah Prakoso, citado por la cadena de televisión indonesia Metro TV.
El Sukhoi participaba ayer miércoles en un vuelo de exhibición cuando el aeropuerto de Yakarta perdió todo contacto con él hacia las diez de la mañana (hora española). El aparato había pedido permiso para descender hasta los 6.000 pies (1.800 metros) cerca del Monte Mount Salak (a alrededor de 60 kilómetros al sur de Yakarta), un volcán apagado cuya cumbre se encuentra a 2.200 metros sobre el nivel del mar, según fuentes del servicio de rescate.
En el avión viajaban 45 personas, entre las que figuraban ciudadanos indonesios --periodistas y empresarios--, ocho rusos --diplomáticos de la Embajada, pilotos y técnicos--, dos italianos, un francés y un estadounidense, según los datos del director de Sukhoi Civil Aircraft, Vladimir Prisyazhnyuk.
Las intensas lluvias habían complicando las labores de búsqueda del aparato, hasta el punto de que tuvieron que limitarse a medios terrestres porque los helicópteros no podían sobrevolar la zona donde se estimaba que debía estar el Sukhoi Superjet 100.
Las búsquedas se reanudaron este jueves por la mañana. Después de que un helicóptero de rescate pudiera localizar los restos del avión en la ladera del Monte Salak, se envió un equipo de salvamento por tierra que tuvo que atravesar zonas escarpadas y boscosas de difícil acceso para llegar al lugar del accidente.
El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, confirmó esta mañana que el avión se había estrellado en el Monte Salak y ordenó, en rueda de prensa transmitida por la televisión estatal, la apertura "inmediata" de una investigación.













