Porque, efectivamente, Adeje con un 34,8; Puerto de la Cruz con 27; Arona con 26,4; Santiago del Teide con 18,4 o incluso -y por los pelos- Guía de Isora con 14,9 Kg./hab./año se encuentran por encima de la media española como no podía ser de otra manera por la potencia del sector turístico donde los establecimientos están obligados a separar estos residuos, de ahí que no ocurra nada parecido con los envases o el papel cartón donde el asunto es más complejo y la producción no se encuentra tan concentrada, con lo que ni los municipios turísticos son capaces de rozar siquiera la media del estado español, como ya hemos advertido en otra entrega de este pequeño repaso que estamos haciendo a la situación real de la gestión de residuos en la Isla de Tenerife.
Pero, en lo que al vidrio se refiere, cuando salimos de los municipios turísticos entre los que se podría incluir a San Miguel que se acerca también a la media nacional sin alcanzarla, lo cierto es que el desplome es significativo y especialmente tristes son los resultados de Santa Cruz y La Laguna, con un peso importante en restauración y ocio, donde no se superan los 8,2 y los 7,2 Kg./hab./año. Cierran lista de los 31 municipios tinerfeños Arafo con 6,1 y La Victoria de Acentejo con 5,4 kg./hab./año, casi la tercera parte de la media española.
Y por lo que nosotros hemos podido ver a lo largo de estos años para el Cabildo de Tenerife la recogida selectiva de vidrio es como si dijéramos la joya de la corona, porque están muy contentos con los resultados. Y si, efectivamente, ellos se encuentran satisfechos con reciclar -sin motivo alguno- la mitad que Baleares, País Vasco o Navarra y, ante semejante realidad, sólo nos queda constatar que padecemos un grave problema del que, de la mano de estos responsables públicos, tenemos difícil salida. A eso pónganle el cuño.
Foro Ciudadano Contra la Incineración de Residuos