"A diario contra la violencia de género" se incorpora a las incontables iniciativas que se llevan a acabo alrededor del mundo con el fin de conmemorar la tragedia de las hermanas Mirabal, conocidas como Las Mariposas, acaecida el 25 de Noviembre de 1960 pero, sobre todo, estas campañas contribuyen a visibilizar en toda su amplitud la realidad de un mal que no cesa, contra el que se combate cotidianamente desde los más diversos ámbitos de actuación, y que en el caso de las políticas municipales suponen un suma y sigue a la actividad diaria de atención y apoyo a mujeres víctimas de este lastre social.
A diario los poderes públicos velan por el establecimiento y cumplimiento de reglas que permitan la convivencia entre seres humanos. En este sentido, recientemente fue aprobada en Consejo de Ministros "La Estrategia Nacional para la erradicación de la violencia contra la mujer", documento vigente hasta 2016 que, tomando como valores inspiradores el respeto a la dignidad humana, la igualdad y no discriminación, y el buen trato, recoge una serie de objetivos y medidas a implementar con vistas a la consecución de una sociedad libre de esta forma de violencia, plenamente democrática y respetuosa con los derechos fundamentales de las personas.
Muchos son los esfuerzos de instituciones y organizaciones a todos los niveles y ámbitos competenciales que actúan a diario en pro de la defensa de los derechos de las mujeres, sin embargo, resulta una ardua tarea la de enfrentarse a la violencia, mal endémico que comienza a adherirse al ser humano en su infancia y lo acompaña en su proceso de socialización a lo largo de toda su vida. Resulta inevitable, la violencia puede estar presente en el propio entorno familiar, puede manifestarse en el ámbito educativo y, desde luego, en los medios de comunicación continuamente estamos viendo y absorbiendo violencia, desde la más cruda y real que muestran los informativos hasta la de ficción que nos nutre a través películas, series, concursos, etc., y toda esa violencia, comúnmente ejercida por hombres, sitúa a las mujeres indefectiblemente en el sombrío papel de víctimas.
Y si bien la intervención de los Poderes del Estado resulta obligada, y la acción de toda organización implicada en esta lucha es fundamental, somos las personas, la familia, las madres, los padres, quienes tenemos la máxima responsabilidad en la adecuada educación de nuestros hijos e hijas. En este sentido, debemos prestar especial atención a la violencia de género que se camufla en las relaciones de pareja de adolescentes, teniendo en cuenta que éstas se inician a edades cada vez más tempranas y en las que están muy presentes las nuevas tecnologías como elemento controlador de la pareja, en las que se confunde control con amor, en las que se normalizan determinados comportamientos y no se reconoce la violencia.
La violencia contra las mujeres se ejerce y está presente en todas las sociedades y culturas, y continúa siendo tan real e inaceptable como el número de víctimas mortales que se cobra cada año. De hecho, la violencia de género es uno de los principales obstáculos en la consecución de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Por ello, desde el ayuntamiento de Telde continuamos dando respuesta a la demanda de tantas de mujeres del municipio que a diario solicitan atención jurídica y psicológica de la concejalía de políticas de igualdad.
Mª del Carmen Castellano
Alcaldesa de Telde