La situación en la que nos llega Servando hace unas semanas es de total desesperación, por el drama tan duro que está viviendo, por no encontrar ayuda ni apoyo en ninguna Administración y por la falta de recursos económicos con los que hacer frente a los gastos necesarios que conlleva el estado actual de su mujer, siendo como es Servando jubilado que sólo cobra una pensión de 500 euros al mes, con la que a duras penas pagan los gastos básicos y se alimentan.
A día de hoy Rosa ya tiene el alta médica aunque diariamente asiste a sesiones de rehabilitación en la misma Residencia. El motivo de seguir ingresada pese a tener el alta viene dado porque su vivienda del santacrucero barrio de La Gallega no reúne las condiciones necesarias para ella, siendo como es una casa con las habitaciones en la planta alta, con el acceso a través de unas escaleras algo estrechas que no se pueden adaptar a una persona minusválida como ella, necesitada de estar en silla de ruedas permanentemente.
El hecho de que Rosa siga en el Hospital después de tanto tiempo, en su situación, está suponiendo un desgaste y un motivo de depresión importante en ella y especialmente en su hijo y su marido, que no ven la manera de traerla de nuevo a su casa donde seguro su situación mejoraría. En su casa hay un garaje contiguo al salón-comedor que Servando quiere acondicionar como una habitación con baño adaptado para su mujer, pero no dispone de dinero para la obra.
Desde la Plataforma por la Dignidad estamos ayudando a esta familia con gestiones varias ante distintas administraciones pero la situación no avanza, en buena muestra del desastre que son nuestras administraciones públicas cuando se trata de solucionar problemas graves de los ciudadanos, y en este caso peor aún porque el problema lo ha causado la propia administración con una mala praxis sanitaria.
Así las cosas, a día de hoy: en las oficinas del Gobierno de Canarias donde han de tramitarle la Ley de Dependencia comunican que han perdido el expediente que días atrás registró el propio Servando, y en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, pese a haberles remitido la información por distintas vías semanas atrás y sabedores de la gravedad del caso, le han dado cita para finales del mes de mayo, en una demora demasiado grande teniendo en cuenta lo grave y desesperado que es el asunto y el estado de desesperación y angustia en el que se encuentra la familia.
Plataforma por la Dignidad