Todos estos planteamientos, de los que Giró ha sido pieza clave dada su larga trayectoria como técnico y responsable en la materia desde hace ya 23 años, han permitido que Cataluña (pese a algunos disparates impuestos políticamente en otras épocas al estilo de los que se pretenden llevar a cabo en Tenerife en estos momentos) sea hoy referente y alcance cotas importantes de reducción y reciclaje de residuos que por supuesto la sitúan en el puesto de cabeza a nivel estatal, equiparándose ya a algunas regiones europeas más avanzadas y triplicando probablemente los índices de reciclaje que se consiguen en la actualidad en Tenerife y en Canarias (que eso es un suponer, porque es que de Tenerife el Cabildo no ofrece ni datos claros y mucho menos fiables).
El compromiso de Cataluña es claro: piensan mover cielo y tierra para evitar superar el actual 15% de incineración, lo que se puede conseguir sin dificultad porque hay municipios que reciclan por encima del 80%. Y para el año 2020 pretenden establecer, asunto que ya ha sido consensuado con los ayuntamientos, un impuesto especial para vertido e incineración de 50 euros por tonelada, lo que obligará a todos los despistados o rezagados a ponerse las pilas a toda velocidad si no quieren que la gestión de los residuos se convierta en una hipoteca gravísima para las arcas de los ayuntamientos y vecinos. En Tenerife, en cambio, el Cabildo siguen empeñado en hipotecarnos por décadas apostando por carísimas infraestructuras que, como la incineradora, en la practica harían inviable superar jamás índices de reciclaje superiores al 40 o 50 %. Y es que actualmente el Cabildo tiene una planta de tratamiento mecánico biológico capaz de 'tratar' todos los residuos que se generan en Tenerife sin que el ciudadano recicle absolutamente nada. Sólo que el rendimiento de la instalación no supera habitualmente ni el 5% de recuperación de materiales porque si algo hay demostrado en esta materia es que los residuos pasan a ser recursos cuando se separan en origen adecuadamente. Justo lo contrario de lo que ha sido la apuesta del Cabildo hasta el día de la fecha.
Y en este contexto, sin duda, no es de extrañar que ni los responsables técnicos ni políticos del Cabildo hayan mostrado el más mínimo interés por conocer las experiencias que nos han trasladado tanto Francesc Giró como Iñaki Errazkin (responsable de Medio Ambiente de Guipúzcoa) que, invitados por colectivos sociales como la 'Plataforma la Incineración no es la solución', han tenido la amabilidad de trasladarse a Tenerife a compartir sus interesantes experiencias. Eso sí, sí que se han interesado por estas experiencias diversos ayuntamientos con los que tanto Errazkin como Giró mantuvieron maratonianas reuniones de trabajo. Esperemos que poco a poco, y pese a la radical oposición del Cabildo empeñado en el pelotazo disparatado de los megacontratos y la incineración, todo esto vaya fructificando en una nueva conciencia que nos comprometa con una forma responsable y sensata de gestión de unos residuos que aquí seguimos viendo como una desgracia bíblica que hay que hacer desaparecer, como magistralmente explicó Eladio Morales en su día, y que en buena parte del mundo civilizado se manifiesta ya como una oportunidad.
Foro contra la Incineración Tenerife