Eso sí, para el Cabildo de Tenerife estamos a la vanguardia del mundo mundial en gestión de residuos aunque probablemente ni de lejos nos acerquemos todavía a una tasa de reciclaje del 15% (probablemente no lleguemos ni al diez) cuando cualquier región de la Europa civilizada ronda ya niveles superiores al 60 o incluso 70% sin mayores problemas. Claro que estos aquí no van por ese camino porque a ver entonces cómo justifican el pelotazo de la incineradora que es lo único que les motiva y es por lo que han hecho multimillonarias inversiones de planta (mal llamadas de reciclaje) que no reciclan absolutamente nada y que están pensadas no para recuperar sino para quemar materiales valiosos al precio que sea. Incluso a costa de la salud de los vecinos de la costa de Arico. Hasta los palmeros, que vinieron a copiar tal cual el modelo de Tenerife porque se dejaron llevar nuevamente por la propaganda en lugar de por los números, están reconociendo ya que el modelo es un completo fracaso. Y es que no se conformaron sólo con el modelo sino que, para más inri, se quedaron también con los servicios de la empresa de Florentino Pérez que nos ha llevado a esta lamentable situación.
Pero el doloroso parto de la Comisión de seguimiento de la gestión de los residuos (ciudadana pero en la que hemos conseguido que también participen los ayuntamientos pese a la oposición del Cabildo) parece llegar a su final. Después de años denunciando esta irregular situación, por la que el Cabildo seguía planificando a su antojo sin contar con los órganos participativos creados por el PTEOR en 2009, en mayo pasado se celebró en Arico un concurrido Pleno ciudadano participativo en el que definitivamente se adoptó la firme decisión de plantarle cara al Cabildo por todas las vías posibles, incluida lógicamente las legales pertinentes, para obligarles a cumplir con sus propias normas. Así se hizo y a finales de julio se celebró la primera de varias reuniones en las que se ah debatido un reglamento que ha salido hace unos días a información pública por un plazo de 30 días, asunto que ninguna de las webs instititucionales del Cabildo en esta materia se ha encargado de difundir porque así es como entienden ellos la participación ciudadana. Obsérvese que en una parte del borrador de reglamento se dice que las sesiones del a comisión serán pública para, a renglón seguido, manifestar que de los asuntos tratados habrá que mantener secreto como si de un consejo de ministros se tratara.
Y si bien es verdad que a principios de octubre, y por expresa solicitud nuestra, el Cabildo nos reunió (no a la comisión sino al grupo de trabajo que nos veíamos para la elaboración del reglamento) para decirnos a grandes rasgos de qué iba eso de la mega adjudicación que tienen en marcha (a espaldas de la ciudadanía) en una reunión de triste recuerdo por el gratuito numerito que montara el funcionario-empresario responsable de la gestión de los residuos en Tenerife, es rigurosamente falsa la afirmación que hace el tal Díaz-Llanos (personaje de triste recuerdo no sólo por su absoluta ignorancia en materia de residuos) y que entrecomilla DA hoy de que "en julio presentamos un proyecto muy completo a los ayuntamientos, a la comisión ciudadana de seguimiento del plan, y nos han pedido una prórroga, a lo que hemos accedido". En junio no presentó nada a ninguna comisión ciudadana porque es que el reglamento para constituir dicha comisión -y que debió estar listo en 2009- está en información pública medio año después, en enero de 2015. Mienten mas que hablan. Y así nos va, lógicamente.
Foro contra la Incineración Tenerife