Y es que la realidad es que en la legislatura que termina en Tenerife no sólo no se ha abierto ningún punto limpio (de los más de 12 previstos en el plan que el Cabildo aprobara en 2009) sino que el invento de un ilegal minipunto limpio en Santa Cruz con el que se descolgara Carlos Alonso en junio del año pasado duró lo que un caramelo a la puerta de un colegio, precisamente porque lo pusieron a la puerta de un colegio y representaba un riesgo evidente para la seguridad de los usuarios además de suponer un ataque a lo previsto en el PTEOR y al sentido común. Pero es que a Carlos Alonso lo que le va es la levitación magnética y como lo saques de ahí, a otros temas 'menores' como la gestión de residuos o el agua, el hombre se pierde.
A quién puede extrañar, en este contexto, que a poco de que el área logística de transporte que se encuentra justo a la entrada de la urbanización Hespérides, en la entrada Sur de Hoya Fría, dejara de tener esta función aquello se haya convertido en un inmenso vertedero, más que nada porque las alternativas que se ofrecen son mas bien escasas, por no decir que ninguna, entre Las Torres de Taco y el polígono industrial de Güímar, que precisamente por eso se optó por un punto limpio en El Chorrillo que se pagó con perritas europeas para demolerlo poco después sin explicaciones de ningún tipo.
Foro contra la Incineración Tenerife