Las actividades del turismo gastronómico van mucho más allá que la sola asistencia a restaurantes para probar platos de todo tipo, sino que abarca otros aspectos como la visita de mercados, TASCAS TRADICIONALES o típicas de pueblos, tiendas de venta de productos alimenticios locales, mercadillos del agricultor, visita a casas particulares de residentes del lugar, participación en fiestas locales, etc.
Uno de los objetivos de esta modalidad turística no sólo pretende el visitar de turistas, sino el que se vea sorprendido con platos nuevos y novedosos sabores que acompañen a las preparaciones culinarias. Al mismo tiempo también vemos como el degustar algún producto gastronómico viene rodeado por vivencias, por actos culturales y donde el arte también empieza a tomar cierto protagonismo. En Canarias está todo al alcance de la mano, solo nos falta saber comercializar un poco más esta combinación de productos y ponerlas al alcance del turista.
Cabe decir que hablamos de una modalidad turística que puede complementarse perfectamente con otras como puedan ser el turismo enológico, el turismo rural, el turismo cultural, etc... y aquí llevamos ya cierto recorrido.
La empresa privada ha sido la mejor promotora del turismo gastronómico, las instituciones públicas lo tienen en cuenta desde hace muy poco en sus diferentes campañas de promoción turística. Teníamos un diamante en bruto delante de nuestros ojos y al alcance de la mano, pero el sol y la arena de las playas no lo dejaban ver.
En las islas queda mucho por hacer en este sentido, solo falta CREER en esta forma de "fabricar" productos turísticos que se diferencien de los más conocidos, y en consecuencia también asociarse a corrientes tan evidentes como el turismo alternativo que vamos conociendo más y mejor.
Sólo es cuestión de trabajo...
Isaac M. Hernández Álvarez
Consultor Turístico
Graduado en Turismo
Guía de Turismo del Gobierno de Canarias