Lo dicho, ni Ayuntamiento de Santa Cruz, cuyo alcalde se le puede ver por ahí liberando tortugas y rodeado de niños(quien quita que los plásticos que se tragaron provengan de vertederos incontrolados como éste), ni el Seprona, ni la Agencia de Protección del Medio (que depende probablemente del propietario del terreno), ni oposición política... están por cortar con este asunto porque ciertamente resultan incómodo dado que hay gente que, jugándose la salud, frecuenta espacios como éste para 'buscarse la vida'. Otra cosa es que en los países más o menos civilizados se le intenta dar una salida sensata a estas cuestiones, integrando si fuera preciso a estos recuperadores informales dentro de un sistema reglado donde queden garantizado tanto el respeto al entorno como a la propia salud de las personas. Pero imagínense lo lejos que estamos aquí de eso cuando en las propias puertas de los escasos 'puntos limpios' que tiene el Cabildo están tomadas por estos recuperadores informales que te abren directamente el maletero y arramplan por todo aquello que pueda tener algún valor, incluidos electrodomésticos y demás que requieren de unas garantías para su correcto tratamiento como residuo. Es más, cuando por denuncias vecinales ha intervenido la policía la consigna de los agentes de la Ley es decirles que lo dejen todo limpito para que no haya problema. Claro, las puertas del punto limpio quedan despejadas, pero en algún sitio hay que desarmar esos frigoríficos y en alguna parte hay que tirar o quemar las carcasas de los televisores. ¿Pero cómo pedirle a nuestra autoridades que le echen cabeza a eso? Yo hace tiempo que lo di por imposible.
Foro contra la incineración, Tenerife