Un helicóptero estuvo dándose unas vueltas por allí, ¡un triste helicóptero!, haciendo una pantomima inútil con una cesta de agua minúscula y a mí no me pregunten por qué, lo pueden ver en el vídeo II, se mandó a mudar con todos sus bártulos sobre las tres y veinte de la tarde. Posteriormente apareció otro helicóptero -como unos 40 minutos después- y dio un par de vueltas para mandarse a mudar de nuevo, justo en el peor momento del incendio donde era imprescindible un medio aéreo más que nada para coordinar, porque realmente un cacharro de esos del Gobierno de Canarias está bien para trasladar a Paulino a sus mítines y tal pero para cargar agua hacia frentes de fuego como esos pues representan fundamentalmente una soberana gilipollez o gasto inútil si no hay cinco o seis aparatos actuando de continuo. Máxime cuando el que estaba actuaba sobre el frente principal y no echándole una mano a la gente que veía amenazadas sus casas o sus establos.
Como hora y media después apareció de nuevo el helicóptero pero el asunto se había ido de las manos ya definitivamente y ya corrían riesgo cierto la vida de las personas. Alguien debería explicar, eso es lo que opino modestamente, por qué tanta discriminación de los vecinos de El Paso con respecto a los de sur de Tenerife a los que se les pusieron todos los medios disponibles mientras en La Palma la gente pedía agua por señas.